Al menos doce mujeres y dos niños murieron hoy por la detonación de una bomba en un cementerio en la provincia de Nangarhar, en el este de Afganistán, informó un familiar de las víctimas a la agencia local AIP.

La explosión en el distrito de Ghanikhil coincide en Afganistán con el inicio de la festividad musulmana de Eid al Fitr -que marca el fin del mes sagrado del Ramadán- y causó además heridas a otras tres mujeres y a un niño, afirmó la fuente.

"Mis hermanas y otros familiares que habían venido a mi casa desde Kabul para celebrar Eid al Fitr están entre los muertos y heridos", aseguró la fuente, identificado como Ghalib y que indicó que las víctimas estaban en el cementerio para depositar flores junto a la tumba de su mujer.

Ghalib aseguró que no tiene enemigos personales, y acusó a los talibanes de estar tras la autoría del atentado.

Durante los primeros seis meses de 2013, la guerra en Afganistán se ha cebado particularmente con las mujeres y los niños, entre los cuales se ha producido un considerable aumento de muertos y heridos respecto al mismo período del año pasado, 61% y 30% respectivamente.

De acuerdo con un informe difundido recientemente por la ONU, el número de civiles muertos durante la primera mitad de este año ascendió a 1.319 civiles, un 14% más que en 2012, y el de heridos a 2.533 personas, un aumento del 28%.

La mayor parte de las víctimas civiles, un 74 %, son atribuidas por la ONU a acciones de la insurgencia talibán y otros grupos opositores, que luchan en Afganistán por expulsar del país a las tropas de la OTAN y derrocar al actual Gobierno de Hamid Karzai.

Las fuerzas internacionales tienen previsto concluir su retirada gradual de Afganistán el año que viene, coincidiendo con unos comicios que designarán al sucesor de Karzai al frente de la presidencia.

El conflicto afgano se halla actualmente en uno de los momentos más sangrientos desde la invasión de EEUU en 2001 que propició la caída del régimen talibán.