Un peritaje de expertos rumanos en arte indicó hoy que hay restos de tres o cuatro cuadros entre las cenizas halladas en casa de la madre de uno de los supuestos ladrones de las siete obras maestras sustraídas del Kunsthal de Rotterdam en 2012.

"El número de los clavos (encontrados en las cenizas) y su tipo indican que hay por lo menos tres cuadros quemados, y por las grapas, probablemente un cuarto", declaró hoy en una rueda de prensa en Bucarest Ernest Oberlander-Tarnoveanu, director del Museo Nacional de Historia de Rumanía.

El experto no quiso responder, sin embargo, a la cuestión de si se trataba de las obras robadas, y se limitó a decir que será la Justicia la que deba dictaminarlo.

"Hay ciertos elementos que provienen de la quema de cuadros, pero, si proceden de los robados en el Kunsthal de Rotterdam o no, es otra cosa", subrayó, según recogió la agencia Mediafax.

Oberlander-Tarnoveanu reiteró hoy algo que ya explicó a Efe el pasado mes, que entre los restos de cuadros hay pigmentos de pintura y clavos de cobre y acero, algunos con más de un siglo de antigüedad y fabricados de forma artesanal.

La fiscalía rumana, que investiga el caso, trabaja sobre la hipótesis de que los siete cuadros de artistas como Picasso y Monet robados en Rotterdam fueron probablemente quemados por la madre de uno de los presuntos ladrones.

El ministerio público presentó el 15 de julio cargos por robo contra dos personas, una de las cuales se haya aún en búsqueda y captura, y acusó a otras cuatro de haber colaborado, bien en su sustracción o traslado, o ayudando en un intento de venta.

Los acusados serán juzgados a partir del próximo martes, si no hay ningún aplazamiento.

Olga, la madre del ciudadano rumano Radu Dogaru, uno de los supuestos autores del robo, explicó el pasado mes a los investigadores que enterró los lienzos en el jardín de una casa abandonada, luego los trasladó a un cementerio y, posteriormente, los quemó en la chimenea de su domicilio para borrar pruebas.

Más tarde se retractó de esas declaraciones, aunque los investigadores no han cambiado su línea de investigación al considerarla sólida.

El 16 de octubre del año pasado un grupo de ladrones se apropió de siete obras maestras, entre ellas, una de Picasso, dos de Monet, una de Matisse, una de Gauguin, una de Meyer de Haan y una de Lucian Freud, valoradas en conjunto en entre 50 y 100 millones de euros (entre 66,5 y 133 millones de dólares).