El canciller venezolano Elías Jaua ordenó a una comisión estatal la adopción de medidas inmediatas para la repatriación de una pintura de Henri Matisse que fue robada hace más de una década del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, anunció el miércoles el gobierno.

Se trata de la pintura "Odalisca con pantalón rojo" de Matisse, que se encuentra actualmente en Estados Unidos tras ser recuperada por funcionarios de ese país en julio del año pasado, indicó la Cancillería en un comunicado.

El gobierno decidió repatriar la obra luego que una comisión venezolana certificó el pasado 6 de agosto la autenticidad de la pintura que fue sustraída del Museo de Arte Contemporáneo en el año 2000.

La certificación de la obra fue realizada por Wanda de Guebriant, directora de los Archivos Matisse de París, precisó la Cancillería.

La obra, de data de 1925 y que está valorada en unos 3 millones de dólares, fue localizada en julio del 2012 cuando una pareja intentaba venderla a agentes encubiertos del FBI en un hotel de Miami Beach.

El Departamento de Estado se comunicó con las autoridades venezolanas para regresar el cuadro luego de culminar en enero pasado el juicio contra el cubano Marcuello Guzmán y la mexicana María Ornelas Lazo, quienes fueron condenados a 33 y 21 meses de prisión, respectivamente, por tratar de vender el cuadro.

En enero de este año las autoridades estadounidenses culminaron el juicio contra el cubano Pedro Marcuello Guzmán, de 46 años, y la mexicana María Ornelas Lazo, de 51, quienes fueron condenados a 33 y 21 meses de prisión, respectivamente, por tratar de vender el cuadro robado a los agentes. Tras esto, el Departamento de Estado se comunicó con la Embajada de Venezuela en Washington para regresar el cuadro.

Las primeras versiones sobre el presunto robo de la obra surgieron en noviembre del 2002, luego que el coleccionista venezolano Genaro Ambrosino envió un correo electrónico a varias personas para expresar su indignación y sorpresa porque el cuadro de la "Odalisca" fue puesto a la venta en Miami. A partir de esa denuncia se examinó el cuadro de Caracas y se descubrió que era una réplica.

Desde ese momento las autoridades venezolanas iniciaron las pesquisas para tratar de determinar cómo ocurrió el hurto del cuadro en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, hecho que la Fiscalía General sostiene que sucedió en 2000.