El Museo Nacional de Historia Americana abrió hoy para la prensa una exhibición sobre "reliquias" del país, en la que se incluyen objetos tan dispares como muestras del cabello de cada uno de los 14 primeros presidentes de EE.UU., una servilleta personal de Napoleón o una parte del muro de Berlín.

Desde el próximo viernes y hasta agosto de 2014, todos estos elementos se expondrán para los visitantes del museo en el marco de la exhibición "Nación de souvenires: reliquias, recuerdos, y curiosidades", que también incluye otros objetos como madera de caoba del ataúd de George Washington o el primer "souvenir" de la Estatua de la Libertad.

"La colección de Historia de la Institución Smithsonian (que gestiona los museos nacionales de la capital estadounidense) se creó en la década de 1880, pero a medida que el museo crecía, nuevas colecciones más específicas aparecieron y se llevaron parte de las piezas: la militar, la de historia naval, la de vestidos...", explicó a Efe el curador de la exhibición, Larry Bird.

"Cada vez que se creaba una de estas colecciones, se llevaban parte de la colección general de historia. Sin embargo, permanecieron en ella piezas inclasificables de todo tipo, una miscelánea, que ahora hemos decidido abrir al público", indicó Bird en referencia a la inusual exposición.

Las muestras de cabellos de presidentes, muchas de las cuales tienen más de 200 años, fueron compiladas junto a las de otras personalidades de la época a mediados del siglo XIX por el coleccionista John Varden, quien las solicitó personalmente a mandatarios y exmandatarios, y compró aquellas que no pudo adquirir de otro modo.

Uno de los elementos que más sorprenden al visitante es la gran cantidad de objetos únicos de origen francés que se encuentran en la exhibición, lo que refleja los fuertes e importantes vínculos entre el país galo y EE.UU. desde la independencia de éste último.

Una de las servilletas personales usadas por Napoleón, una piedra de la mazmorra en la que fue encerrada Juana de Arco, un guante de señora con el retrato del marqués de Lafayette o una parte original de la fortaleza de la Bastilla de París son sólo algunos de los objetos con "conexión francesa" de la muestra.

"El marqués francés de Lafayette, que fue general en la Guerra de la Independencia de EE.UU., entregó a George Washington una llave de la fortaleza de la Bastilla de París, que aún puede observarse en la antigua residencia de nuestro primer presidente", explicó Bird para ilustrar el estrecho grado de fraternidad entre ambos países durante los primeros años de existencia de EE.UU..

La servilleta de Napoleón, por su parte, fue donada a un rico estadounidense que tuvo "el honor" de almorzar un día con el emperador francés en París, quien más tarde la regaló a la esposa de un alto cargo militar que se convertiría en la suegra del primer director del museo.

"Napoleón fue y sigue siendo una figura muy admirada en EE.UU. y nos consta, por ejemplo, que esta mujer le veía como un héroe por lo que ella consideraba la 'inigualable capacidad ejecutiva' del emperador", indicó el responsable de la exposición.

Pese a la preeminencia de objetos curiosos e "inclasificables" de los siglos XVIII y XIX, "Nación de souvenires" también cuenta con elementos más actuales y que, aunque a primera vista puedan parecer anodinos, han sido de gran relevancia para la configuración de la época contemporánea.

"En las elecciones del año 2000 en EE.UU., la contienda entre George W. Bush (republicano) y Al Gore (demócrata) no se resolvió hasta varios meses después del día electoral, a causa de complicaciones en el recuento de los votos del estado de Florida", explicó Bird.

"Una famosa fotografía de entonces muestra al juez del condado de Broward Robert Rosenberg analizando uno por uno los votos con una lupa de aumento. Pues bien, nosotros tenemos aquí esa lupa", remachó.