La organización internacional policial Interpol advirtió hoy del incremento del número de redes criminales en el mercado internacional de la explotación de derechos de emisión de dióxido de carbono.

La organización señaló, en su guía sobre el Crimen en el Mercado del Carbono, que las áreas industriales tienen mayor riesgo de ser manipuladas a través del fraude fiscal, el tráfico ilegal, la malversación, el blanqueo de dinero y el cibercrimen.

El negocio del dióxido de carbono es el "mercado de materias primas de más rápido crecimiento en el mundo", actualmente valorado por el Banco Mundial en 176.000 millones de dólares, informó la institución con sede en Lyon.

La Interpol recordó que a diferencia de los mercados tradicionales, en este no existe un producto físico sino créditos para compensar las emisiones contaminantes.

Es precisamente la dificultad de cuantificar el negocio, combinada con las grandes cantidades de dinero invertido en él y la falta de supervisión, lo que lo convierten en un "mercado vulnerable al crimen".

"Es imprescindible que el mercado del dióxido de carbono sea seguro, no sólo para proteger las inversiones financieras sino también porque el medioambiente de todo el planeta depende de él", declaró el miembro del Comité del Crimen Medioambiental de la Interpol, Andrew Lauterback.

La guía sobre el Crimen en el Mercado del Carbono incluye estudios sobre casos "alrededor del mundo" de la contabilidad empresarial sobre los gases de efecto invernadero.

También recoge las irregularidades cometidas por las autoridades nacionales sobre las jurisdicciones, así como listas de particulares y compañías que reclaman compensaciones y falsificaciones de información o sobornos a cambio de sus propias emisiones.

Con ocho empresas de comercio de créditos de carbono operando en régimen de comercio de emisiones de la Unión Europea recientemente cerradas por malas prácticas, la guía de la Interpol busca "generar una respuesta policial internacional" a estos crímenes.

"Estamos apoyando a todos los gobiernos que están regularizando sus mercados de carbono para poner fin a este tipo de crímenes", explicó el secretario general del organismo, Ronald K. Noble.