El coleccionista de arte y millonario Charles Saatchi y la mediática chef Nigella Lawson están hoy más cerca de su divorcio después de que un tribunal londinense autorizara su tramitación por la vía rápida.

En una breve vista en la que no estuvieron presentes ninguno de ellos, la jueza del Tribunal Superior Anne Aitken les concedió una "sentencia provisional de divorcio", a la espera de que se tramite una "sentencia absoluta" en el plazo de unas seis semanas.

Saatchi, de 70 años, y Lawson, de 53, iniciaron sus trámites de divorcio tras diez años de matrimonio después de que él la agrediera en público el pasado junio en un restaurante de Londres, por lo que recibió una amonestación de la policía.

Debido a que ninguno reclamará dinero al otro, su divorcio puede tramitarse rápidamente y se espera que esté resuelto para finales de septiembre.

Mientras tanto, Lawson, hija del exministro de Economía conservador Nigel Lawson, ha abandonado el domicilio conyugal y se ha mudado a otra vivienda con sus hijos de un matrimonio anterior, según la prensa.

Tras recibir la advertencia de la policía, Saatchi, cofundador en los años 80 de la agencia de publicidad Saatchi & Saatchi, declaró al "Mail on Sunday" que había sido una "decepción" para su esposa, aunque dijo que las fotos proyectaban una imagen engañosa.

El 16 de junio, el rotativo "Sunday People" publicó las fotografías en las que se veía a Saatchi agarrando el cuello de Lawson en una terraza de la capital, y después a ella secarse las lágrimas.

Ante la polémica creada en el Reino Unido por las instantáneas, el multimillonario se presentó al día siguiente voluntariamente en una comisaría, donde se le impuso una amonestación que significaba que, en caso de repetirse el comportamiento, podrían presentarse cargos.

Tanto Saatchi como Lawson son muy conocidos en este país, ella como autora de libros de cocina y sensual chef televisiva y él por su galería de arte Saatchi en el oeste de Londres, donde debutaron varios miembros de la nueva generación de artistas modernos británicos, como Damien Hirst o Sarah Lucas.