La jueza inició hoy una nueva jornada de la audiencia preliminar por la muerte de 17 personas en un enfrentamiento entre policías y campesinos el año pasado en Curuguaty (noreste de Paraguay), que provocó la destitución del entonces presidente del país, Fernando Lugo.

La jueza Yanine Ríos concedió la palabra al fiscal del caso, Jalil Rachid, quien pide enjuiciar a doce campesinos acusados de homicidio doloso, invasión de inmueble ajeno y asociación criminal.

Rachid continuó este martes contestando a las incidencias procesales presentadas en jornadas anteriores por la defensa, que pidió que se anule la causa y se sobresea a todos los acusados por falta de pruebas e irregularidades en el proceso.

Seis policías y once campesinos murieron el 15 de junio de 2012 en un tiroteo durante una operación policial de desalojo de "sin tierras" en una finca de Curuguaty cuya propiedad está en disputa entre el Estado y la familia del empresario y fallecido líder colorado Blas N. Riquelme.

La matanza originó una crisis política que desembocó en la apertura de un juicio en el Senado al entonces presidente paraguayo, Fernando Lugo, quien fue destituido por mal desempeño de sus funciones.

Según la investigación que Rachid concluyó en diciembre pasado, la Policía fue víctima de una emboscada campesina en Curuguaty.