Superadas las siete jornadas iniciales de competencias en el mundial de natación, Rusia tiene el sábado la oportunidad de cerrar con un broche de oro su participación en la natación sincronizada, donde se ha vuelto a erigir como la gran dominadora.

El equipo ruso, segundo en el medallero global con 10 preseas, buscará en la tarde el barrido en la piscina del Palau Sant Jordi, donde hasta ahora se ha llevado seis oros en las seis pruebas disputadas de natación sincronizada.

Solo le queda coronarse en la modalidad libre por equipos, donde clasificó en primer lugar en las pruebas preliminares, para confirmar su invicto y repetir la gesta de Shanghai 2011, donde tampoco tuvo rival en esta disciplina. La anfitriona España, segunda clasificada el domingo, peleará nuevamente por el segundo cajón del podio con Ucrania, tercera en la preliminar.

España cuenta seis medallas: cuatro bronces y dos platas en la natación sincronizada; y Ucrania, dos bronces.

En espera de las competencias de natación que arrancan el domingo, el líder destacado del medallero global sigue siendo China con 14 metales: siete de oro, cinco de plata y dos de bronce.

El país asiático ha forjado su éxito mayormente en los clavados, donde ha ganado siete de las ocho finales disputadas hasta la fecha.

He Zi y Wang Han se perfilan para seguir la senda victoriosa de sus compatriotas en el trampolín de tres metros en modalidad femenil, pues alcanzan como primera y segunda clasificadas, respectivamente, la final de la tarde. La mexicana Paola Espinosa, medallista de plata en Londres 2012 en sincronizados, clasificó en cuarto lugar, emparedada entre la canadiense Jennifer Abel y la italiana Tania Cagnotto.

En las semifinales varoniles de plataforma celebradas en la mañana, el estadounidense David Bouda copó el primer lugar con 534.40 puntos e Iván García, de México, fue segundo con 522.60. Su compatriota y compañero en los clavados sincronizados, Germán Sánchez, tuvo la cuarta mejor puntuación, por detrás del alemán Sasha Klein y por delante del chino Qiu Bo. García y Sánchez, medallistas olímpicos en sincronizados, acabaron cuartos en la competencia del pasado domingo, quedando fuera del podio, e intentarán quitarse el mal sabor de boca en la final individual que se disputará justo una semana después.

En las pruebas de 25 kilómetro de aguas abiertas en el puerto de Barcelona, el alemán Thomas Lurz se llevó el oro en modalidad varonil, al completar la carrera con un crono de 4 horas, 47 minutos y 27 segundos. Brian Ryckeman, de Bélgica, y Evegenii Drattcev, de Rusia, coparon la medalla de plata y el bronce, respectivamente. Los primeros latinoamericanos en tocar la meta fueron el brasileño Allan Do Campo, quinto, y el argentino Guillermo Bertola, octavo.

La italiana Martina Grimaldi fue la primera en categoría femenil con una marca de 5 horas, siete minutos y 19.7 segundos. En segunda posición llegó la alemana Angela Maurer y la estadounidense Eva Fabián fue tercera. El cuarto lugar correspondió a la también italiana Alice Franco y la brasileña Ana Cunha fue quinta.

La mañana también registró la disputa de los octavos de final en waterpolo femenil, en que la anfitriona y subcampeona olímpica España machacó, 18-6, a Nueva Zelanda. Rusia se deshizo, 22-3, de Suráfrica, Austria castigó, 25-2, a Uzbekistán, y Holanda superó por la mínima, 11-10, a China.