El rugido de un solitario león que durante años se ha escuchado en el centro de San José será historia a partir del próximo año, tras la decisión del Gobierno de terminar con la exhibición de animales enjaulados en zoológicos y apostar por un contacto más real con la naturaleza.

El zoológico Simón Bolívar fue creado por decreto en 1919 y abierto al público en el corazón de la capital en 1921, y desde entonces generaciones de familias costarricenses lo han visitado para apreciar ejemplares de la fauna local en peligro de extinción como los jaguares y especies de otras latitudes como el león.

Tras décadas de funcionamiento y amplia visitación, especialmente los fines de semana, el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) de Costa Rica interpretó que ha habido un cambio de conciencia ambiental entre los ciudadanos y que la idea de los zoológicos con animales enjaulados ha caducado.

"El MINAE tiene la responsabilidad de responder al aumento de conciencia ambiental del costarricense que ya no quiere ver animales enjaulados. Esa es una idea antigua que ya no va más con los costarricenses, lo pudimos haber hecho antes, pero nunca es tarde", manifestó el ministro de Ambiente, René Castro.

Cerca de 400 animales de 71 especies de aves, peces, anfibios, reptiles y mamíferos que habitan en el zoológico Simón Bolívar serán trasladados a centros de rescate a partir de mayo del próximo año, y los que reúnan las condiciones adecuadas para vivir en su estado natural serán liberados.

Las jaulas desaparecerán y se reforzará "el concepto de parques botánicos para que la biodiversidad se muestre e interactúe de manera natural. No queremos más cautiverio ni encierro de animales a menos que sea por razones de rescate y salvamento", manifestó Castro.

El zoológico, que es administrado desde hace 20 años por la Fundación Fundazoo, será transformado en un parque botánico destinado también a la investigación científica y la educación, donde se espera que lleguen especies animales de manera natural.

El contrato de administración termina el 14 de mayo de 2014 y el MINAE decidió no renovarlo a Fundazoo para transformar el zoológico Simón Bolívar, así como el Centro de Conservación de Santa Ana, un espacio similar ubicado en el oeste de la capital.

En el caso del Centro de Conservación de Santa Ana, de 52 hectáreas, el Gobierno dijo que está trabajando con la comunidad para determinar en qué consistirá su transformación y tratar de crear allí la inédita categoría de Parque Natural Urbano.

Pese a la versión gubernamental, la directora del zoológico Simón Bolívar, Yolanda Matamoros, aseguró a Efe que no ha recibido una notificación oficial del MINAE y que la decisión de no renovar el contrato es extemporánea.

Según Matamoros, el contrato se prorrogó automáticamente por 10 años en agosto de 2012, mientras el Gobierno afirma que eso no es correcto.

La directora del zoológico cuestionó la transformación de los dos zoológicos porque considera que ninguno de los animales que allí habitan en cautiverio reúne las condiciones para ser liberado, por lo que simplemente será enjaulado en otro sitio.

"Son casi 500 animales. ¿Dónde hay tanto espacio para ellos en el país?. Liberarlos tampoco es una opción y sería la forma más cruel de maltrato animal", expresó Matamoros.

Según ella, la fundación ha creado bosque en ambos zoológicos, donde llegan cerca de 180 especies de aves en su estado natural y los animales que se encuentran en cautiverio gozan de "una calidad de vida increíble",

"Esto se refleja en que el índice de mortalidad (anual) es de entre 0 % y 1 %. Los animales tienen cuidado veterinario y la nutrición adecuada", afirmó Matamoros.

Costa Rica, que es reconocido internacionalmente por sus políticas de conservación ambiental, es un pequeño país de 4,5 millones de habitantes que alberga el 4,5 % de la biodiversidad del planeta.

Además, cuenta con una cobertura forestal del 52,3 % y mantiene bajo protección en Parques Nacionales y reservas cerca del 30 % de su territorio.