Amat Escalante regresó a Guanajuato, el sitio donde cinco años antes gestó la película "Heli", para presentarla por primera vez en México.

"Me gusta contar lo que veo y siento, y eso es precisamente lo que verán hoy", dijo emocionado el realizador mexicano la noche del miércoles, en una ceremonia efectuada en el Teatro Juárez de la capital guanajuatense.

"Es muy especial para mi enseñar este trabajo en el lugar donde crecí, ya no sólo se quedarán con las reseñas que han leído en los diarios. Este es el primer público que la ve, y me siento curioso de saber lo que piensan", expresó Escalante, quien fue reconocido por su labor fílmica durante la 16a edición del Festival Internacional de Cine de Guanajuato.

Además de la familia, amigos y el equipo de producción de Escalante, entre los espectadores en el estreno latinoamericano de "Heli" se encontraba el director británico Danny Boyle, quien al ver una escena de la película donde se presenta un acto de tortura, se llevó las manos a la cabeza y cerró momentáneamente los ojos.

"¡Es una película impresionante y muy poderosa! Creo que hay partes difíciles de ver, pero no me parece que sus imágenes sean grotescas. Definitivamente es una historia grandiosa", dijo a la prensa el ganador del Oscar en 2008 por Slumdog Millonaire (¿Quién quiere ser millonario?).

"Ya había escuchado sobre Amat (Escalante), pero esta es la primera de sus películas que veo", agregó Boyle, quien junto al realizador estadounidense Darren Aronofsky, será homenajeado en el encuentro fílmico que se realiza hasta el domingo en Guanajuato.

A diferencia de lo ocurrido en otros países donde "Heli", la película con la que Escalante se hizo acreedor al mejor director en el Festival de Cine de Cannes, escandalizó a la audiencia por sus escenas explícitas de violencia, el público asistente en México se mantuvo atento en el teatro durante toda la función y no hubo personas que abandonaran el recinto.

"Heli", tercera película de Escalante, llegará a las salas de cine en México el 9 de agosto. El filme retrata los devastadores efectos de la corrupción y el crimen organizado en México a través de la historia de una familia inocente y describe esos escenarios con imágenes de brutal violencia.

Tras obtener el premio a mejor director en el Festival de Cine de Cannes, el filme recibió el pasado 7 de julio el galardón a mejor película extranjera ARRI/OSRAM, en la 31a edición del Festival de Cine de Múnich.