Líderes de más de una decena de naciones caribeñas están lanzando una campaña para obtener compensación de tres países europeos por lo que califican como el legado perdurable del comercio de esclavos en el Atlántico.

La Comunidad Caribeña, una organización regional que generalmente se ocupa de asuntos pedestres como la integración económica, se ha hecho cargo del reclamo de una compensación por esclavitud y por genocidio de pueblos nativos, y se está preparando para lo que sería probablemente una prolongada batalla jurídica con los gobiernos de Gran Bretaña, Francia y Holanda.

Caricom, como se conoce al organismo, reclutó la ayuda de un prominente despacho británico de abogados especializados en derechos humanos y está creando una Comisión de Indemnizaciones para presionar el asunto, dijo Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y las Granadinas, quien encabeza el esfuerzo.

El legado de la esclavitud incluye la pobreza endémica y la falta de desarrollo que caracterizan a la mayor parte de la región, dijo Gonsalves, y agregó que cualquier acuerdo deberá incluir una disculpa formal, pero que el remordimiento por sí mismo no será suficiente.

"La disculpa es importante, pero absolutamente insuficiente", señaló en una entrevista telefónica el miércoles con The Associated Press. "Tenemos que tener una compensación apropiada".

La idea de obligar a los países que se beneficiaron con la esclavitud a que paguen indemnizaciones fue planteada hace décadas. En lo individual, países como Jamaica y Antigua y Barbuda ya tenían comisiones para ese propósito. A inicios de este mes, los gobiernos de las 14 naciones que conforman Caricom votaron unánimemente en una reunión en Trinidad para librar una batalla conjunta que los países participantes dicen que sería más ambiciosa que cualquier esfuerzo previo.

Los países que no tenían una comisión nacional de indemnizaciones acordaron crearla y enviar a un representante a la comisión regional, la cual sería supervisada por primeros ministros. Acordaron enfocarse en Gran Bretaña en representación de los caribeños de habla inglesa, así como en Francia por la esclavitud en Haití y en Holanda por Suriname, una ex colonia holandesa en el extremo noreste de Sudamérica que es miembro de Caricom.

Además, contrataron al despacho jurídico británico de Leigh Day, que litigó con éxito por el pago de indemnizaciones a cientos de kenianos que fueron torturados por el gobierno colonial británico cuando luchaban por la liberación de su país durante la llamada rebelión de los Mau Mau de las décadas de 1950 y 1960.

El abogado Martyn Day dijo que su primer paso sería probablemente buscar un arreglo negociado con los gobiernos de Francia, Gran Bretaña y Holanda semejante al acuerdo británico de junio para emitir una declaración de remordimiento y entregar una compensación de aproximadamente 21,5 millones de dólares a los sobrevivientes kenianos.

"Pienso que indudablemente querrán negociar y ver si esto puede se puede resolver amigablemente", dijo Day con respecto a las naciones caribeñas. "Pero pienso que la razón por la que nos contrataron es que quieren demostrar que hablan en serio".

Funcionarios caribeños no han mencionado una cifra monetaria específica, pero Gonsalves y Verene Shepherd, presidenta de la comisión nacional de indemnizaciones de Jamaica, mencionaron el hecho de que Gran Bretaña en el momento de la emancipación en 1834 pagó 20 millones de libras esterlinas a colonos británicos en el Caribe, el equivalente a 200.000 millones de libras actuales.

"Nuestros antepasados no obtuvieron nada", dijo Shepherd. "Obtuvieron su libertad y se les dijo 'desarróllense ustedes mismos'''.

David Fitton, Alto Comisionado británico ante Jamaica, fue interrogado sobre el asunto durante una entrevista radial el miércoles y dijo que el caso Mau Mau no debía ser un precedente y que su gobierno se opone a indemnizaciones por esclavitud.

"No pensamos que el asunto de compensaciones es el camino correcto para atender estas cuestiones", señaló Fitton. "No es la forma correcta de atender un problema histórico", agregó.

Gonsalves dijo que espera iniciar pronto una discusión "honesta, sobria y sólida" con los gobiernos europeos y que tiene la intención de abanderar el asunto cuando se convierta en el presidente de Caricom en enero. "Uno tiene que aprovechar el tiempo", añadió.

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Ben Fox se encuentra en Twitter en: https://twitter.com/benfoxatap