La población reclusa de EE.UU. se redujo un 1,7 % entre finales de 2011 y finales de 2012, lo que supone el tercer año consecutivo de reducción en el número de presos, según publicó hoy un informe de la Oficina de Estadísticas Judiciales.

Con 27.770 reclusos menos que en 2011, el total de presos en las cárceles del país se situó en 1.571.013, y hasta nueve estados vieron reducir el número de presos en más de 1.000 personas: California, Texas, Carolina del Norte, Colorado, Arkansas, Nueva York, Florida, Virginia y Maryland.

Esta nueva tendencia en la reducción del número de reclusos se produce después del incremento constante que se produjo durante más de tres décadas, entre 1978 y 2009, unos años en los que la población reclusa se disparó de 307.276 hasta un pico de 1.615.487.

Según el Centro Internacional para Estudios de Prisiones, EE.UU. es el país con mayor porcentaje de presos con respecto a su población total, con una ratio de 716 presos por cada 100.000 habitantes, lo que ha derivado durante las últimas décadas en cárceles superpobladas y problemas de convivencia.

De entre la población reclusa, el 38 % son negros, el 35 % son blancos y el 21 % son hispanos, y, distinguiendo por sexos, hay una mujer encarcelada por cada 14 hombres.

Los estados sureños lideran el porcentaje de encarcelamientos con respecto a su población, con Luisiana a la cabeza, seguida de Misisipí, Alabama, Oklahoma y Texas; mientras que los norteños se sitúan en el extremo opuesto, siendo Maine el que presenta una ratio más baja, seguido de Minnesota y Rhode Island.