Virginia Johnson, quien formó parte de un equipo de investigación conformado por ella y su pareja que transformó el estudio de las relaciones sexuales en la década de 1960 y escribió dos libros muy vendidos sobre sexualidad, murió en San Luis a los 88 años.

La sexóloga pionera murió el miércoles en un centro de vida asistida tras sufrir complicaciones por varias enfermedades, dijo su hijo Scott Johnson a The Associated Press el jueves. Dijo que su familia planeaba un funeral privado.

Virginia Johnson, que se crió en el Misuri rural cerca de la pequeña localidad de Golden City, era una madre divorciada dos veces y treintañera cuando buscó trabajo en la Universidad de Washington en San Luis a finales de la década de 1950. Intentaba mantener a su familia mientras estudiaba en la universidad.

Pronto se convirtió en asistente del ginecobstetra William Masters, y más tarde en su amante y colaboradora en experimentos de sexualidad humana a gran escala.

Masters tenía credenciales académicas e investigativas impecables en infertilidad y terapia de reemplazo hormonal, aunque algunos lo consideraban distanciado y austero, a veces difícil de acceder.

Aquí es donde entró a tallar Johnson, que tenía facilidad de contacto y sabía cómo hacer sentir cómoda a la gente, y con celo obsesivo se las ingenió para hacer que los voluntarios "se bajaran los pantalones en nombre de la ciencia", dijo el autor Thomas Maier que escribió un libro sobre la pareja en 2009.

"He aquí una mujer sin un título universitario que ayudó a revolucionar el conocimiento médico de la sexualidad humana, cuyas terapias son enseñadas en las escuelas de medicina en Estados Unidos y en todo el mundo", dijo Maier en una entrevista con The Associated Press en el 2010.

Johnson contrató a estudiantes de posgrado, enfermeras, esposas de profesores y otros participantes para lo que se describió como "el mayor experimento de sexo en la historia de Estados Unidos".

La investigación, que originalmente se realizó en el campus de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington y más tarde en un edificio cercano, cambió las percepciones básicas sobre la sexualidad femenina, inclusive el concepto de Sigmund Freud de que el orgasmo vaginal, y no el del clítoris, era la respuesta sexual más madura de la mujer.

Ella tomó los estudios de caso e hizo preguntas incómodas.

Cientos de parejas, no todas casadas, participaron en la investigación observada, que fue analizada posteriormente en el libro que escribió con Masters en 1966, "Human Sexual Response" (La respuesta sexual humana). Ese libro, y su segundo, "Insuficiencia sexual humana", de 1970, fueron éxitos de venta.

Durante los siguientes 20 años, Masters y Johnson fueron celebridades, tema de programas nocturnos de entrevistas y aparecieron en la portada de las revistas de noticias.

Se casaron en 1971 y se divorciaron veinte años después, cuando Masters la dejó para ir detrás de una novia de su juventud. Johnson, en cambio, nunca volvió a casarse.