La tumba de Whitney Houston cuenta ahora con una lápida en forma de lágrima y un corazón en relieve con una inscripción bien conocida por sus seguidores: "I will always love you".

La superestrella de la música murió el 11 de febrero del 2012 en Beverly Hills, California, a los 48 años. Una autopsia dictaminó que se ahogó accidentalmente y que una cardiopatía y su consumo de cocaína contribuyeron a su muerte.

Fue enterrada junto a su padre en Westfield, Nueva Jersey, a unos 32 kilómetros (20 millas) al oeste de Nueva York.

La lápida incluye un grabado con su imagen y las palabras "THE VOICE", o "LA VOZ", en mayúscula sostenida.

Justo debajo dice "I will always love you" (siempre te amaré), el nombre de la canción de Dolly Parton que Houston popularizó.

La grabación de Houston de la canción se tocó en su funeral.