El expelotero puertorriqueño Carlos Delgado fue introducido hoy al Salón de la Fama de los Azulejos de Toronto, en una ceremonia previa al partido que disputaron hoy ante los Rays de Tampa Bay.

Antes de iniciar el partido, el boricua ingresó oficialmente al Salón de la Fama de la novena canadiense, aunque el día de Delgado no pudo ser completo porque los Azulejos perdieron el partido por cayeron derrotados por 3-4, contra los Rays.

Entre los asistentes a la introducción de Delgado, estuvieron otros grandes, también integrantes del Salón de los Azulejos, como Paul Beeston, Pat Gillick, Cito Gaston, Roberto Alomar, George Bell Tony Fernández.

Al boricua lo acompañaron su esposa Betzalda y sus dos hijos Carlos Antonio y Mariana Isabel.

En las butacas cercanas a la tercera base estaban presentes los padres de Delgado, sus dos hermanas y algunos de sus excompañeros de equipo, como Shawn Green, José Cruz, Alex González y Candy Maldonado.

El boricua conectó 473 jonrones en 17 años dentro de las Grandes Ligas, y se convirtió en la décimo exprofesional que ingresa al palco de honor en el Rogers Centre.

Delgado jugó 12 temporadas para los Azulejos antes de fichar como agente libre con los Marlins de Florida en la campaña del 2005, y sigue siendo líder de la franquicia en más de 10 categorías de bateo, incluyendo cuadrangulares, remolcadas, dobles, anotadas y bases por bolas recibidas.

Delgado fue elegido en dos ocasiones al Juego de Estrellas, y fue votado segundo para el Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Americana en 2003, cuando bateó .302, con 42 remolcadas y 145 impulsadas.

Entre sus hazañas se cuenta los cuatro jonrones que pegó en septiembre del 2003, siendo el único jugador de los Azulejos en hacerlo.

Por segundo día consecutivo, el béisbol puertorriqueño fue el protagonista en el mundo de las Grandes Ligas después que el sábado por la noche, otro legendario, el exreceptor Iván Rodríguez también fue introducido al Salón de la Fama de los Vigilantes de Texas.