Las clavadistas mexicanas Arantxa Chávez y Laura Sánchez se mostraron hoy satisfechas, a pesar de quedarse a las puertas de la medalla de bronce en la final de los 3 metros sincronizados de los Mundiales de Barcelona, y aseguraron que su objetivo es seguir trabajando para ganar más experiencia.

Las saltadoras mexicanas, con 290,70 puntos, terminaron cuartas y se quedaron a dos de las medallas, al ser superadas en el último salto por las canadienses Jennifer Abel y Pamela Ware (292,08).

"Nos quedamos muy cerca de la medalla. Claro que nos hubiera gustado mucho estar en el podio. Pero hay que seguir trabajando y yo creo que con más tiempo de competición mejoraremos", ha explicado Laura Sánchez tras la competición.

Sánchez y Chávez empezaron a competir juntas la prueba de 3 metros sincronizados hace tan solo dos meses, por lo que, según reconocieron, la cuarta posición en Barcelona es un "buen resultado".

"Creo que para ser la segunda competición del año no estuvo mal", ha añadido Sánchez, quien reconoció que, tras los últimos saltos de las británicas y las malayas, llegó a pensar en la medalla de bronce.

"Pensé que había más posibilidades, pero Canadá es muy fuerte y nos quedamos a tan sólo dos puntos. Esas cosas pasan en este deporte. Nunca sabes", agregó.

Asimismo, Chávez se mostró feliz por el resultado y agradecida por la ayuda que recibió en los últimos meses por parte de su compañera, seis años mayor que ella.