Un año después de la masacre que dejó 12 muertos y decenas de heridos en un cine de Aurora (Colorado), la localidad sigue tratando de cerrar sus heridas, mientras continúa el bloqueo a los planes del Gobierno de EE.UU. para controlar la venta de armas en el país.

Centenares de personas asistieron hoy a una ceremonia de lectura de los nombres de las doce víctimas mortales del tiroteo, ocurrido dentro de un cine que proyectaba la película de Batman "The Dark Knight" en la madrugada del 20 de julio de 2012.

"Dijimos hace un año que íbamos a recordar. Hicimos entonces aquella promesa de recordar a todas las víctimas de aquella horrible noche", dijo el gobernador de Colorado, John Hickenlooper, en la ceremonia llamada "Día de Conmemoración" frente al edificio municipal de Aurora, al este de Denver.

"Pero esa promesa también implica la obligación de comprometernos cada uno de nosotros con la vida, y no solamente con la vida de nuestros familias y amigos, sino con la de los desconocidos, quienes en cuestión de segundos pueden necesitar nuestra ayuda", agregó.

El aniversario llega tres meses después de que fracasara en el Senado de EE.UU. el intento de la Casa Blanca por reformar las leyes sobre el control de armas, desencadenado tras otra masacre, la que dejó 26 muertos el pasado diciembre en la escuela de Sandy Hook de Newtown (Connecticut).

La Casa Blanca y los demócratas insisten en que volverán a impulsar la legislación, pero enfrentan la férrea oposición de unos republicanos que, en el voto de abril en el Senado, no aceptaron siquiera el punto que más consenso generaba, el de hacer obligatoria la revisión de antecedentes para los compradores de armas de fuego.

Mientras prosigue el debate a nivel nacional, las autoridades de Aurora iniciaron hoy una serie de "actividades de sanación" y proyectos de servicios comunitarios que, confían, podrían servir de modelo para otras ciudades todavía recuperándose de tragedias.

La matanza de hace un año abrió un "largo, penoso y difícil proceso" de recuperación de la comunidad, indicó hoy el alcalde de Aurora, Steve Hogan.

Por eso, dijo, esta ciudad abrió esta semana el Centro de Resistencia "Aurora Fuerte", un lugar donde se ofrecen de manera gratuita distintos tipos de actividades, desde yoga hasta arte, para fomentar la reconciliación y unidad de la comunidad.

"Somos vecinos y amigos que todavía seguimos buscando justicia. No vamos a permitir que un solo acto sin sentido defina a nuestra comunidad. Vamos a recuperarnos", aseveró Hogan.

Como parte de ese proceso, cientos de personas participarán en distintos puntos de la ciudad de oraciones y actividades espirituales, de terapia por medio del arte, de clínicas de consejería sobre salud mental y de actividades deportivas.

Voluntarios también ofrecerán masajes terapéuticos, dirigirán clases de tai chi, coordinarán encuentros de meditación por la paz y plantarán árboles. La comunidad también escribirá mensajes en el llamado "Muro de Sanidad" y preparará comidas para ser entregadas a ancianos y personas discapacitadas.

"Esta resistencia no es la de Aurora sino la de los seres humanos. Nuestra fortaleza es la de tener un propósito -dijo el alcalde Hogan-. Nunca dejaremos de ayudar a las víctimas".

El nuevo centro es "el primero de su clase en el país" dado que se ha creado con cooperación entre agencias oficiales y el sector privado, tanto a nivel local como nacional, explicó, y podría utilizarse en otras localidades golpeadas por desastres naturales o por tragedias causadas por seres humanos.

Reid Hettich, presidente de la alianza ministerial local, concluyó el evento con una oración en la que pidió "hacer lo que tenemos que hacer, es decir, ayudar y ofrecer respaldo a quienes aún siguen de duelo", para evitar "que se repitan tragedias como ésta".

Tras la ceremonia, en la que se recordó también a los 58 heridos de gravedad en ese incidente, centenares de personas desfilaron frente a una corona floral para depositar una rosa blanca en recuerdo de los muertos y "aquellos cuyas vidas cambiaron para siempre", según la inscripción sobre la corona.

El presunto autor de la masacre, James Holmes, de 25 años, fue arrestado poco después del tiroteo en el estacionamiento del cine Century 16, donde ocurrieron los hechos. Holmes tuvo su primera audiencia judicial el 23 de julio de 2012, con numerosos procedimientos y mociones desde entonces.

En junio pasado, el juez a cargo del caso aceptó que Holmes se declarara "no culpable por problemas de salud mental". Se prevé que el juicio en su contra comenzará en febrero de 2014 y durará cuatro meses.