Tiger Woods anduvo penando durante la mayor parte del día. Erró un putt de 75 centímetros (2,5 pies). Se conformó con unos cuantos pares.

Pero en el último suspiro apareció el Tigre de antaño. Woods embocó un remate de 4,5 metros (15 pies) para cerrar el viernes con birdie el exigente último hoyo de Muirfield, consciente de que quizás tenga con qué detener la mayor sequía de su ilustre carrera.

"Será un fin de semana divertido", comentó. "Esta cancha va a ser difícil".

Woods firmó una tarjeta de par 71 que lució bastante bien, dadas las circunstancias. Fue una nueva jornada para sobrevivir el peligroso circuito y Woods encara el fin de semana apenas a tres golpes del líder de la primera rueda Zach Johnson, uno de los últimos en hacer el recorrido.

No está mal, teniendo en cuenta que Woods atravesó un tramo de 12 hoyos sin un solo birdie hasta que lo logró en el 18.

"Yo me estaba esforzando", admitió.

Pero ¿quién no?

Lee Westwood fue uno de los pocos de los de la tanda matutina que logró una puntuación debajo de los 70, pero aun así se vio un poco exigido al final. Después de nueve primeros hoyos brillantes, con cinco birdies, el inglés incurrió en bogeys en tres de los seis últimos para cerrar con 68.

De todos modos quedó emparejado con Woods y Henrik Stenson con un total de 140 golpes, dos bajo par, firme en la disputa en busca de su primer título grande. El último inglés en llevarse el trofeo en el Abierto Británico fue Nick Faldo en 1992.

"¿Por qué no habría de disfrutar aquí?", se preguntó Westwood. "Es difícil para todos. Hay que tomarlo con una sonrisa".

Woods trata de superar su sequía. No ha ganado uno solo de los 16 torneos grandes desde el Abierto de Estados Unidos del 2008 y se perdió otros cuatro durante ese tramo recuperándose de lesiones.

Para ganar aquí habrá que hacer méritos.

Johnson se resignó a hacer bogeys en tres de los primeros seis hoyos. Phil Mikelson se vio frenado en una trampa de arena en el segundo hoyo y tuvo que conformarse con doble bogey. En determinado momento había cuatro punteros con Johnson, Miguel Angel Jiménez, el argentino Angel Cabrera — ganador de dos títulos grandes — y Dustin Johnson.

La mañana fue dura para Mark O'Meara, campeón del Abierto en 1998 que abrió el jueves con un promisorio 67 que lo dejó a un golpe de Johnson. Pero el viernes la historia fue muy diferente y dejó fuera de la disputa al veterano de 56 años. Después de un doble bogey en el sexto hoyo, completó la jornada con 78, nada menos que once golpes más que en la víspera.

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Paul Newberry está en Twitter como: www.twitter.com/pnewberry1963