Los himnos de Primal Scream, la pose de Beady Eye y el bombardeo de hits del rapero Dizzie Rascal han sido los tres momentos más destacados de la segunda jornada del Festival Internacional de Benicàssim.

El listón del nivel musical ha estado mucho más bajo que el jueves, quizá la culpa sea que la soberbia actuación de los californianos Queens of the Stone Age es casi imposible de igualar.

La segunda jornada ha arrancado con el mismo calor sofocante que la primera, y también algo tibia, ya lo han dicho los jienenses Guadalupe Plata: "En este cementerio hace tanta calor, que hasta los muertos secan los huesos al sol".

Poca gente a primera hora en el recinto de festivales, que sin embargo, se ha llenado con una avalancha de fiberos que han accedido raudos al recinto a las 20.30 horas, para no perderse la actuación más divertida de la noche.

El rapero Dizzie Rascal sabe manejar al público, no permite que nadie se aburra y desde luego la gente se ha entregado a sus bombas rítmicas superéxitos.

El londinense no ha dejado que sus compatriotas dejaran de saltar en toda la actuación e incluso les ha regalado un tema inédito que recogerá su próximo álbum y que se titula "Something really bad".

Uno de los nombres más importantes de la noche ha sido Beady Eye, la banda del controvertido Liam Gallagher, pisando ahora las tablas de Benicàssim sin su hermano Noel, el cual estuvo en el FIB en 2012 también en solitario.

La defensa de Liam Gallagher de su segundo trabajo ha sido más de pose que de voz, ya que ha estado desafinado durante todo el concierto.

Al público británico que ha coreado sus canciones no le ha importado mucho y ha alcanzado su máximo esplendor cuando han sonado temas de Oasis como "What's the story morning glory".

Con su semblante desafiante ha comenzado su actuación, desempeñando el papel de chico malo que tanto le gusta, y del mismo modo lo ha dejado a falta de un par de minutos para cumplir la hora de actuación.

A Gallagher le han seguido en el escenario principal Primal Scream, con su líder Bobby Gillespie vistiendo una camisa brillante plateada que ha paseado sistemáticamente por el escenario con aspecto algo abstraído y capitaneando a una banda con un gran sonido en directo.

La actuación de la veterana banda escocesa ha perdido intensidad por momentos, aunque se ha recuperado al son de los "himnos" que han sonado intercalados entre su nuevo trabajo "More Light".

Entre ambas actuaciones, el público ha acudido en masa a ver a la figura legendaria del pop rock Johnny Marr en el escenario Trident Senses, con un arte digno de la persona que ha sido guitarrista y compositor de The Smiths, y ha compuesto temas para otros muchos grupos.

Pese a la hora temprana y el poco público, Hanni el Khatib ha ofrecido una gran muestra de rock garage frenético y contagioso.

Los jovencitos de Birmingham Swim Deep han sido otra de las grandes actuaciones de la noche, aún en un escenario secundario, y con su vibrante sonido playero se han metido en el bolsillo al público con su versión de Cindy Lauper, "Girls just want to have fun".

La noche la cerrará el DJ neozelandés Zane Lowe en el escenario Maravillas,

En el escenario Pringles FIBClub acabará la velada la música ecléctica del productor de Bristol Hyeteal, el dúo femenino de rock'n'roll Moomba & Cherry y la sesión de la inglesa Nicola Bear a las 4.00 horas, para los que todavía tengan fuerza.

En el Trident Senses primero sonará el garage de Skream y por último el tecno house del sueco Christian Smith, que será el último en la jornada de hoy saltando al escenario a las 4.45 horas.

Mañana es el turno para The Courteeners, Miles Kane, Artic Monkeys, Kaiser Chiefs, Bastille, Bigott y The Coronas from Ireland entre otros.

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Rosabel Tavera