El presidente Nicolás Maduro pidió el jueves a Washington una rectificación inmediata sobre los comentarios contra Venezuela que realizó la nominada como embajadora de Estados Unidos ante la ONU.

"Repudio y rechazo en todas sus partes las destempladas, injustas y además agresivas declaraciones de la embajadora Samantha Power contra Venezuela y pido la rectificación inmediata del gobierno de los Estados Unidos sobre estas declaraciones infames", dijo Maduro durante un acto en el estado oriental de Monagas.

El gobernante hizo la declaración en respuesta a unos comentarios que realizó Power la víspera durante una audiencia de confirmación en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense donde dijo que, de ser confirmada, luchará contra la "represión" en Cuba y Venezuela.

El presidente estadounidense Barack Obama postuló el mes pasado a su ex asistente como embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas. Power es defensora de los derechos humanos y experta en cuestiones de genocidio.

"¿Quién está detrás del plan permanentemente para perturbar a nuestro país? ...Está el gobierno imperialista de los Estados Unidos", afirmó Maduro en una transmisión de la televisora estatal.

"¿Qué buenas relaciones quieren tener?", agregó el mandatario al hacer alusión a los acercamientos diplomáticos que se dieron el mes pasado entre Estados Unidos y Venezuela cuando el canciller venezolano, Elías Jaua, se reunió con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en el marco de la Asamblea General de la OEA en Guatemala.

Jaua y Kerry coincidieron en la importancia de designar "lo más pronto posible" embajadores en Caracas y Washington, y de establecer un canal de comunicación directo. El encuentro entre ambos fue el primer diálogo a alto nivel que tuvieron los dos gobiernos después de años de relaciones tirantes.

Algunos analistas han coincidido en que el acercamiento entre Estados Unidos y Venezuela se vio perturbado por la postura que asumió el gobierno de Maduro al ofrecer a comienzos de mes asilo al ex analista de inteligencia estadounidense, Edward Snowden, que filtró información secreta y permanece en un aeropuerto de Moscú.

Washington y Caracas tuvieron en marzo pasado un nuevo roce diplomático luego de que Maduro ordenó el retiro de dos agregados militares estadounidenses que fueron señalados de tratar de contactar a militares activos venezolanos para planes de desestabilización.

En respuesta a esa medida, Washington expulsó a dos funcionarios diplomáticos venezolanos, lo que complicó las gestiones para mejorar las relaciones con ese país que se habían iniciado meses antes de la muerte de Hugo Chávez el pasado 5 de marzo.

A comienzos de mayo las fricciones entre los dos países se intensificaron luego que Maduro condenó unos comentarios que hizo Obama sobre los hechos de violencia que se dieron en el país tras las elecciones presidenciales del 14 de abril.

A estos hechos se sumó la detención en abril del cineasta y documentalista estadounidense Timothy Hallet Tracy por supuestos vínculos con un plan para generar desórdenes a nivel nacional tras los comicios. Tracy fue expulsado del país en junio y enviado a Estados Unidos, acción que Kerry agradeció.

Durante sus 14 años de mandato, Chávez mantuvo tirantes relaciones con Estados Unidos, pero las frecuentes fricciones no afectaron los estrechos lazos comerciales que tienen ambos países, especialmente en el área petrolera.

Chávez, que a menudo se refería a Estados Unidos como el imperio, acusó en varias ocasiones a Washington de estar detrás de desórdenes y de su salida del poder por dos días en abril de 2002. Funcionarios estadounidenses han rechazado esos señalamientos.

Desde el 2010 ambos países están sin embajador luego que el gobierno estadounidense revocó la visa al diplomático venezolano Bernardo Alvarez después de que Caracas retiró su aprobación a Larry Palmer, nominado por la Casa Blanca para dirigir su representación diplomática en esa ciudad, quien al responder a un cuestionario en el Senado aseveró que la inteligencia cubana había infiltrado las fuerzas armadas venezolanas.

Maduro nombró en mayo pasado al diputado al parlamento latinoamericano, Calixto Ortega, como nuevo encargado de negocios de Venezuela en Estados Unidos, hecho que fue considerado como una señal de acercamiento entre los dos países.