El máximo líder del cartel de las drogas de Los Zetas, Miguel Ángel Treviño Morales, intentó escapar antes de que marinos lograran capturarlo el lunes, en el mayor golpe que el actual gobierno ha propinado a los carteles del narcotráfico.

Un funcionario del gobierno federal reveló el miércoles a The Associated Press que cuando un Black Hawk de la Marina mexicana maniobró para detener la camioneta en la que viajaba Treviño, el escolta y el contador que lo acompañaban se tiraron de inmediato al suelo, pero el presunto capo, conocido como "Z40", intentó huir.

El funcionario habló bajo condición de anonimato por la sensibilidad del tema.

Dijo que Treviño, de 40 años y considerado uno de los capos más sanguinarios, corrió entre los matorrales de esa zona desértica donde fue detenida la camioneta "Ford Super Duty" modelo 2013, color gris plata, en la que viajaba el líder del grupo criminal.

Añadió que el presunto capo se cayó en al menos una ocasión y sufrió varios rasguños al correr entre los matorrales, pero que finalmente fue capturado sin que se hubiese hecho un solo disparo.

Fotografías posteriores a su captura, distribuidas por el gobierno, mostraban a un Treviño con lo que parecían rasguños en el rostro.

El gobierno mexicano ha informado que la captura se realizó en un camino rural a unos 27 kilómetros al suroeste del poblado fronterizo del norte de Nuevo Laredo, su ciudad natal.

A Treviño y sus presuntos cómplices se les decomisaron dos millones de dólares en efectivo, ocho armas largas y unos 500 cartuchos útiles y de diversos calibres.

El funcionario federal también dijo el miércoles a la AP que en las últimas semanas el "Z 40" había asumido un bajo perfil que incluía transportarse durante las madrugadas a través de caminos de terracería y con la menor cantidad de gente a su alrededor.

Refirió que las autoridades habían detectado que se movía entre localidades de Coahuila y Tamaulipas.

Tras su captura, Treviño fue llevado a las instalaciones de la Procuraduría General de la República en la ciudad de México, donde hasta el miércoles continuaba rindiendo declaraciones.

A diferencia de la época del ex presidente Felipe Calderón (2006-2012), cuando los sospechosos eran presentados ante la prensa esposados, el gobierno actual del presidente Enrique Peña Nieto sólo divulgó un video que mostraba a Treviño sin esposas, mientras caminaba por las instalaciones de la Procuraduría.

El titular de esta entidad, Jesús Murillo, dijo el miércoles en Radio Fórmula que Treviño no estaba esposado "porque estaba perfectamente vigilado". Comentó que el gobierno decidió "ser muy respetuosos de los derechos de cada quien, cuando no hay necesidad o riesgo" de que alguien se fugue.

En un juzgado federal se interpusieron cuatro recursos de amparo en favor de Treviño, que solicitan que el presunto capo no sea incomunicado, torturado y/o maltratado por los funcionarios de la Procuraduría General y así proteger sus derechos fundamentales, dijo a la AP el miércoles un funcionario del Poder Judicial que pidió no ser identificado por políticas internas.

En uno de los recursos de amparo también se solicitó la protección de los datos personales de Treviño, dijo el funcionario, quien desconoce si algún abogado o un familiar del presunto capo fueron los que interpusieron los recursos.

Añadió que tras la presentación de los recursos de amparo, cuya fecha de interposición se desconoce, el juzgado envió a un funcionario a las instalaciones de la Procuraduría para verificar que Treviño no estuviera incomunicado, ni hubiera sido torturado.

Organizaciones de derechos humanos han reportado en el pasado casos de detenidos que fueron ser torturados, especialmente antes de ser puestos a disposición de las autoridades correspondientes y ser llevados a los sitios de reclusión.

El vocero del gobierno federal en materia de seguridad, Eduardo Sánchez, dijo el lunes que hay siete órdenes de captura proferidas contra Treviño, quien asumió el liderazgo de Los Zetas en 2012 tras la muerte del anterior jefe del grupo criminal, Heriberto Lazcano Lazcano.

Treviño era buscado también por las autoridades de Estados Unidos, que ofrecían una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que llevara a su captura.

El vocero Sánchez dijo el miércoles que hasta ahora no se tenía información sobre si Estados Unidos ha solicitado la extradición del presunto criminal, aunque dijo que en caso de que lo hiciera, Treviño deberá enfrentar primero los cargos que le endilga la justicia mexicana.

Los Zetas se crearon por desertores de fuerzas especiales del ejército mexicano en la segunda mitad de la década de 1990 y comenzaron como el brazo armado del cartel del Golfo, aunque a principios de 2010 las autoridades reportaron un rompimiento.

Algunos en México han expresado su esperanza, no sin cierta cautela, de que el país pueda finalmente emerger de seis años de violencia del narcotráfico que ha dejado más de 70.000 asesinados desde 2006 y una cantidad indeterminada de personas desaparecidas.

"Yo creo que es una captura muy importante, que puede marcar la diferencia", dijo a la AP Samuel González, ex fiscal antidrogas de México. "Esos (Los Zetas) son los inventores de todo el proceso de violencia y decapitaciones, los colgamientos en puentes. A pesar de eso, el hecho de que unos de los más violentos líderes cae, demuestra que no importa que usaron esa metodología, de todas maneras están siendo procesados".

El procurador Murillo consideró la captura de Treviño "va a darnos una pausa en la violencia" y que incluso se "reducirá la violencia".

En la localidad norteña de Monterrey, la tercera ciudad más grande del país y donde Los Zetas han tenido una violenta presencia en los últimos años, un grupo de líderes empresariales locales se quejaron de que el gobierno de Estados Unidos mantenga la emisión de alertas de viaje que, dijeron, hacen daño a la economía.

En rueda de prensa, los empresarios aseguraron que la violencia ha bajado en Monterrey, capital del estado de Nuevo León, y donde Los Zetas han cometido diversos asesinatos y ataques a la población civil, como el incendio de un casino en 2011 que provocó la muerte de 52 personas que se encontraban dentro.

Estados Unidos emitió una alerta este mes que pedía a sus ciudadanos tomar precauciones si querían viajar a Nuevo León.

"Instamos a los representantes del gobierno norteamericano (estadounidense) a reconsiderar el sentido de su comunicación, pues impacta negativamente al desarrollo económico y la tranquilidad social del estado de Nuevo León", dijo Alberto Fernández, presidente de la Confederación Patronal estatal.