La comunidad internacional rindió hoy un sentido homenaje en Naciones Unidas a Nelson Mandela con motivo del 95 cumpleaños del líder sudafricano, un "gigante de nuestros tiempos" que pasará a la historia como un "incansable luchador" por la libertad y un icono de justicia y igualdad.

"Estamos aquí para celebrar el cumpleaños de un héroe global y un icono de la justicia y la igualdad", aseguró el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, durante un evento especial celebrado en la Asamblea General junto al expresidente Bill Clinton y el reverendo Jesse Jackson.

Ban aprovechó la celebración del Día Internacional de Nelson Mandela para invitar a los ciudadanos del mundo a dedicar al menos 67 minutos de su tiempo a prestar servicios a la comunidad, en un momento de "profunda reflexión" sobre la vida y el legado del líder sudafricano que celebra su cumpleaños en el hospital.

El Premio Nobel de la Paz permanece ingresado desde el pasado 8 de junio en un hospital de Pretoria por la recaída de una infección pulmonar, donde se encuentra en estado "crítico pero estable" mientras Sudáfrica y el mundo entero rescatan su legado para celebrar el 95 cumpleaños de Madiba.

Bill Clinton se acercó también hasta la ONU para recordar a su "amigo" Mandela, a quien conoció por primera vez hace 21 años cuando todavía no había llegado a la Casa Blanca, cuyas presidencias coincidieron en el tiempo y con quien mantiene desde entonces una estrecha amistad.

En una de sus charlas le preguntó si odiaba a sus carceleros. "En algún momento sí sentí odio y miedo, pero me dije: si lo hago seguiré siendo su prisionero, y yo quiero ser libre. Te pueden quitar todo, a tu familia, los mejores años de tu vida, pero no tu mente y tu corazón. Eso decidí no regalárselos", le respondió.

"Su vida pende de un hilo. Le cuesta oír y necesita ayuda de un andador, pero su corazón todavía ilumina la sala cuando sonríe", rememoró Clinton de uno de sus últimos encuentros, y al igual que otros recordó que la joven Malala citó a Mandela como uno de sus "héroes" en su conmovedor discurso de la semana pasada en la ONU.

Uno de sus compañeros de celda, el activista Andrew Mlangeni, afirmó hoy que Madiba, como se conoce cariñosamente al líder sudafricano, se ha convertido en "un símbolo de esperanza" para muchos ciudadanos del mundo, y tras asegurar que "se recupera favorablemente" en el hospital, pidió seguir rezando por su amigo.

"Mandela es nuestra mejor respuesta a quienes dicen que el mundo no puede cambiar", dijo, por su parte, el reverendo Jackson, quien recordó que el proceso de Rivonia, en el que Madiba y otros líderes del Congreso Nacional Africano fueron condenados, se celebró el mismo año en que Martin Luther King tuvo un sueño.

En el homenaje también participó el representante de Cuba, Oscar León, quien destacó que Mandela es "un entrañable amigo del pueblo cubano" que se convirtió en un "símbolo de resistencia para los revolucionarios del mundo" que supo llevar a los sudafricanos por el camino "de la paz y de la reconciliación".

Antes de los discursos, la potente voz de Madiba resonó en la sala con la proyección de un vídeo con algunas de las históricas intervenciones que hizo ante la Asamblea General o el Consejo de Seguridad, además de un homenaje audiovisual por parte de la Fundación Mandela que se pudo después también en Times Square.

Al margen del acto en Naciones Unidas, Nueva York fue escenario de otros homenajes al líder sudafricano, desde una jornada de trabajo voluntario para ayudar a las víctimas de Sandy hasta una donación de frutas sudafricanas para la organización Bowery Mission, que trabaja con los "sin techo" desde hace más de un siglo.

Nacido el 18 de julio de 1918, Nelson Rolihlahla Mandela fue uno de los líderes de la lucha contra el régimen racista del "apartheid" y pasó 27 años en la prisión de Robben Island con el número "46664", hasta que en 1994 se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica.