Una jueza militar se negó el jueves a desestimar el cargo más grave contra el soldado del ejército estadounidense Bradley Manning, quien entregó una gran cantidad de documentos secretos a WikiLeaks.

El cargo de asistir al enemigo que enfrenta el soldado de primera clase conlleva una condena máxima de cadena perpetua sin derecho a libertad condicional. La jueza de la corte marcial en el caso de Manning, coronel Denise Lind, negó las solicitudes para desestimar ese cargo y otro de fraude informático, alegando que el gobierno había presentado pruebas para apoyar cada elemento de los cargos.

Lind todavía estudia una moción de la defensa para declarar inocente a Manning de cinco cargos de robo. Para condenar a Manning, el gobierno debe probar los cargos más allá de cualquier duda razonable; sin embargo, tenían que cumplir una norma menos estricta para convencer a Lind de que los cargos deben mantenerse.

Manning se ha declarado culpable de versiones reducidas de algunos cargos. Manning enfrenta un máximo de 20 años de prisión por esos cargos.

El soldado, de 25 años y de Oklahoma, ha reconocido que entregó a WikiLeaks cientos de miles de informes de batalla en Iraq y Afganistán, así como cables diplomáticos del Departamento de Estado. Manning descargó los documentos a finales de 2009 y principios de 2010 de una red informática secreta mientras trabajaba de analista de inteligencia en Irak. WikiLeaks publicó buena parte del material en su página de internet.

El gobierno acusó a Manning de asistir al enemigo, alegando que sabía que al-Qaida podría ver la información publicada en internet. Los fiscales presentaron pruebas de que Osama bin Laden, líder de al-Qaida, obtuvo copias digitales de algunos de los documentos filtrados que WikiLeaks publicó.

El gobierno también acusó a Manning de espionaje, fraude informático y robo.

Manning dijo que filtró el material para provocar un debate público sobre lo que consideraba acciones indebidas de militares y diplomáticos estadounidenses. El material incluyó el video del ataque de un helicóptero artillado Apache en 2007 en Bagdad, operación que tuvo un saldo de 11 muertos, entre ellos un fotoperiodista de la agencia noticiosa Reuters y su chofer. Una investigación militar concluyó que los militares confundieron razonablemente el equipo de fotografía con armas.

Manning decidió que lo juzgara un juez y no un jurado.