El astronauta que estuvo a punto de ahogarse cuando su casco se llenó de agua durante una caminata espacial el martes seguía buscando pistas en su traje sobre la razón del incidente.

Hasta el momento, ni el astronauta italiano Luca Parmitano ni ingenieros de la NASA en Houston habían descubierto la causa del incidente fuera de la Estación espacial Internacional.

La caminata espacial fue suspendida luego de que agua se filtrase en el casco de Parmitano. El principal sospechoso es el sistema de enfriamiento del traje. Parmitano no pudo hablar ni oír y el agua le llegó a los ojos. La NASA dijo que Parmitano pudo haberse ahogado.

Su compañero en la caminata, el estadounidense Christopher Cassidy, tuvo que ayudarlo a ingresar a la estación después de que la NASA abortó rápidamente la operación.

Nadie — ni los astronautas en órbita ni los controladores de vuelo en Houston — respiró a sus anchas hasta que Parmitano regresó al interior y le quitaron el casco.

"Trae muy mal aspecto. Pero está bien", aseguró Cassidy a todos.

Fue la primera ocasión en años que una caminata espacial termina tan abruptamente, y la primera vez desde el programa Gemini de la NASA a mediados de la década de 1960 que un astronauta que realizaba una quedó tan incapacitado mientras la hacía. Las caminatas siempre conllevan un riesgo elevado: una perforación en el traje a consecuencia de un micrometeorito o un borde filoso, si es lo suficientemente grande, podría derivar en la muerte instantánea.

El miércoles, el próximo astronauta que se supone vuele a la estación internacional, Michael Hopkins, dijo que lo importante es que los caminantes espaciales regresaron a salvo. Hopkins tiene confianza en que la NASA va a resolver el misterio antes de enviar a nadie más al espacio.