La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró hoy que la actual infección provocada por el Síndrome Respiratorio de Medio Oriente, conocido como nuevo coronavirus, es seria y preocupante, pero no constituye una emergencia sanitaria mundial.

Así lo anunció la entidad en un comunicado, en el que se especifica que la directora de la agencia sanitaria de Naciones Unidas, Margaret Chan, aceptó el parecer del Comité de Emergencia, reunido hoy por segunda vez en una semana para tratar del tema.

"En base a la información disponible actualmente, la directora general aceptó el resultado del comité de que la actual situación con el coronavirus es seria y de gran preocupación, pero no constituye una emergencia sanitaria pública de preocupación internacional", reza el texto.

Posteriormente, en rueda de prensa, el director general adjunto de la OMS, Keiji Fukuda, explicó que los miembros del comité decidieron que a pesar de que el índice de mortalidad es alto -supera el 55 por ciento- y que la situación es seria, "no se ha reunido suficiente evidencia para poder declarar una emergencia sanitaria de dimensión internacional".

Dicho esto, Fukuda explicó que los miembros del comité han pedido que se siga vigilando de cerca la infección y que la OMS se asegure de que los países afectados cuentan con los elementos, las herramientas y el personal capacitado para controlar correctamente el contagio.

Consultado sobre por qué no se ha decidido declarar una situación de emergencia internacional, el alto funcionario respondió que "hay que ser proporcional para mantener la credibilidad", con lo que si ahora no se daban las condiciones, podía ser incluso contraproducente una declaración de tamaña entidad.

El comité lo forman quince expertos de diferentes áreas que asesoran a la OMS y a los Estados miembros sobre la posibilidad de que el contagio se convirtiera en una epidemia y eventual pandemia.

La noticia no ha sorprendido dado que al convocar la reunión del comité, la OMS dejó claro que lo hacía por precaución y no porque hubiera indicios de que la infección podía convertirse en una emergencia sanitaria.

Hasta la fecha la OMS no ha solicitado ninguna restricción de viajes dado que considera que las consecuencias perniciosas serían peores que el eventual contagio.

Esta decisión se mantiene. Sin embargo, Fukuda explicó que la OMS está elaborando unas recomendaciones específicas para aquellos que decidan viajar a la zona en riesgo.

"Serán recomendaciones básicas, no obligaciones, como el que las personas que tengan enfermedades crónicas consulten a su médico antes de viajar a lugares en riesgo", dijo.

Consultado sobre si habrá recomendaciones específicas para aquellos peregrinos que viajen a La Meca, en Arabia Saudí, Fukuda descartó esta posibilidad.

Si no hay ninguna novedad alarmante, el comité se volverá a reunir el próximo septiembre.

El comité se convocó bajo el paraguas de las Regulaciones Internacionales de Salud, establecidas en 2007, y es la segunda vez que una reunión de estas características se establece.

La primera vez fue en 2009 tras la pandemia del virus del H1N1, conocido como la gripe A.

En los últimos tres meses, los contagios se han mantenido en torno a la veintena: 19 en abril, 21 en mayo y 22 en junio.

Por ahora se han detectado casos en Arabia Saudí -donde primero surgió el virus-, Emiratos Árabes Unidos y Jordania. Infecciones relacionadas con viajes a esos países se registraron en Gran Bretaña, Francia, Italia y Alemania.

Representantes de dichos países participaron hoy en la reunión con el comité.

Desde que el primer caso surgió en septiembre hasta la fecha se han registrado más de ochenta casos, la mitad de los cuales acabaron en el fallecimiento del paciente.

Hasta ahora se han detectado infecciones en la comunidad y contagios de persona a persona, éstos últimos más comunes que los primeros.

La mayoría de los infectados son hombres mayores que padecían previamente enfermedades crónicas.

Fukuda reiteró que, a pesar de las investigaciones, por ahora nadie sabe cuál es la fuente primera del virus, de dónde proviene ni cómo se mantiene; también se desconoce si hay personas infectadas con el virus pero que no han desarrollado síntomas o sólo los padecen de forma leve.