La popular saga de terror "Paranormal Activity" contará en enero del próximo año con un "spin-off" -una película relacionada con los personajes de la franquicia- dirigido al público latino, clave en el éxito de estas cintas.

El portal especializado The Wrap y el blog Deadline publican hoy que el estudio Paramount Pictures ha decidido retrasar de octubre a enero una nueva entrega de la franquicia, pero no se trata de "Paranormal Activity 5", como se presuponía, sino de una cinta independiente basada en los esquemas de la saga ("spin-off") y dirigida a la audiencia latina.

Deadline asegura que la cinta contará con actores latinos y se habría rodado en parte en español. "La película irá dirigida al grupo que más ha contribuido al éxito de esta propiedad: los latinos y la población de México, Brasil y Argentina", explicó una fuente de Paramount al blog.

Del proyecto, antiguamente conocido como "The Oxnard Tapes", sólo se sabe por ahora que ha sido dirigido por Christopher Landon, guionista de la segunda, tercera y cuarta entrega de "Paranormal Activity".

A pesar de que se tratará de un filme independiente, según sostienen a la publicación fuentes cercanas al proyecto, el "spin-off" contará con una fuerte presencia publicitaria relacionada con "Paranormal Activity".

Paramount habría decidido cambiar la fecha de estreno a enero ya que el año pasado se anotó un gran éxito con la cinta de terror "The Devil Inside".

El portal The Wrap sostiene que la quinta entrega de la saga, que aún no cuenta con guión ni con director asociado, llegará probablemente en octubre del próximo año.

Por el momento Jason Blum, productor de la franquicia, no ha dado con una idea para poner en marcha el proyecto, aunque se espera que Greg Plotkin, montador de las tres primeras entregas, se encargue de la dirección del filme.

Las cuatro entregas de "Paranormal Activity" han recaudado al menos 140 millones de dólares cada una en la taquilla mundial.

Ninguna contó con más de 5 millones de dólares de presupuesto.

En el caso de la primera, el director Oren Peli dispuso de un presupuesto de 15.000 dólares y recaudó casi 200 millones.