El ministro británico sin cartera, el conservador Kenneth Clarke, ha unido fuerzas con otros destacados políticos, entre ellos el laborista Peter Mandelson, para advertir de que sería un "error" salir de la Unión Europea (UE).

Clarke, considerado un peso pesado del Partido Conservador y que pasó por varios ministerios, divulgó hoy un documento elaborado por el grupo multipartito British Influence, en el que ha participado también, además de Mandelson -exministro de Empresas-, el actual titular del Tesoro, el liberaldemócrata Danny Alexander.

En el texto, titulado "Estamos mejor en una Europa que sea mejor", los políticos insisten en que su país debería trabajar para reformar la UE y creen que sería un "error histórico" salir de ella.

A principios de este año, el primer ministro británico, el conservador David Cameron, prometió convocar un referéndum sobre la permanencia o salida de la UE para antes de que termine 2017 si su formación gana las próximas elecciones generales de 2015.

No obstante, Cameron dijo que buscará una reforma del bloque europeo antes de la celebración del plebiscito.

El informe del grupo admite, no obstante, que la UE debe adaptarse al siglo XXI, por lo que los cambios son "inevitables".

Clarke afirma que el documento que el grupo ha elaborado es "práctico", centrado en conseguir una reforma en Europa a fin de que el bloque se centre en el "crecimiento y la competitividad".

"Nos ganamos la vida en una economía globalizada y en un mundo en el que los países son interdependientes a la hora de afrontar los problemas globales y regionales", agrega Clarke.

Por su parte, Danny Alexander escribe que la UE es "uno de los pilares centrales de la prosperidad y la seguridad del Reino Unido.

La participación en la UE, agrega, hace que el Reino Unido sea un país "más atractivo para los inversores extranjeros y apuntala tres millones de empleos británicos".

"El Reino Unido debe trabajar con nuestros aliados para hacer un cambio desde dentro", puntualiza.

El exministro laborista de Empresa Peter Mandelson opina en el informe que si el Reino Unido sale de la Unión, entre los perjudicados figuran las empresas, que perderán oportunidades de inversión, y los empleados, cuyos trabajos estarán en peligro.