Se han ido los gastos onerosos y estériles. Tampoco está ya el manager protagónico. Y los Medias Rojas están ganando de nuevo.

De hecho, han ganado más juegos que cualquier otro equipo de las mayores hasta la pausa por el Juego de Estrellas.

Si conservaran su marca actual de .598, los Medias Rojas finalizarían la campaña con 97 triunfos, 28 más que el año pasado, cuando tuvieron su peor foja en 52 años.

"En general, estoy muy orgulloso de la forma en que este equipo ha jugado", dijo el manager John Farrell, quien suele dar todo el mérito a sus peloteros. "Los chicos a quienes hemos convocado han contribuido. Nuestros jugadores se merecen un par de días muy necesarios de descanso".

El estilo mesurado de Farrell y su reticencia a criticar a los peloteros parecen justo lo que necesitaba Boston, después de una campaña desastrosa con Bobby Valentine, quien rara vez se alejó de los reflectores, aunque ello significara cuestionar públicamente a sus jugadores.

Los Medias Rojas necesitaban un mejor ambiente en la casa club.

Lo lograron cediendo al mexicano Adrián González, quien estaba disgustado, rumbo a los Dodgers. También fueron enviados a Los Ángeles Carl Crawford, aquejado por las lesiones, y Josh Beckett, quien parecía en declive.

Con esas transferencias, los Medias Rojas descargaron de su nómina más de 250 millones de dólares en agosto pasado. A cambio, incorporaron a jugadores más constantes, aunque menos espectaculares, como Mike Napoli, Shane Victorino, Jonny Gomes, Mike Carp y Koji Uehara.

Clay Buchholz quedó marginado después de mejorar a una foja de 9-0 el 8 de junio. Entonces, Allen Webster, el mexicano Alfredo Aceves y Brad Workman llenaron el hueco.

El antesalista Will Middlebrooks fue enviado a las menores luego de pasar problemas, y el campocorto Stephen Drew se lesionó. Pero también entonces hubo refuerzos sólidos. El cubano José Iglesias ostenta su gran fildeo y su promedio de .367 como reemplazo de Drew, mientras que Brock Holt y Brandon Snyder se han combinado para 14 impulsadas en 19 encuentros en la tercera base.

"Hemos usado a 42 jugadores y seguimos contando", dijo Farrell. "Son 17 más que los 25 que comenzaron la temporada. Tenemos a numerosos chicos con talento. Podemos aprovechar a un buen grupo de jugadores que han hecho contribuciones significativas".

Los Medias Rojas lideran las mayores en las principales categorías ofensivas — carreras, hits, dobles, impulsadas, boletos y promedio con hombres en las bases. Son segundos en promedio de bateo, triples y "slugging".

Con .277, están sólo debajo de Detroit en promedio de bateo. Y seis jugadores que comenzaron el encuentro del domingo batean para .300 o más.

El año pasado, los Medias Rojas batearon para .260 y no pasaron un solo día en el primer lugar. Este año, han encabezado la división durante 87 días, incluidos los últimos 49.

Buchholz, Dustin Pedroia y el dominicano David Ortiz fueron elegidos para el Juego de Estrellas. Sin embargo, Buchholz debió ser reemplazado por una lesión.

Pedroia se ha mostrado brillante en toda la campaña. Batea para .317 y ha sido espectacular a la defensiva en la intermedia.

Ortiz se perdió la primera parte de la campaña por un problema de talón. Desde que volvió, ha sido un peligroso toletero con un promedio de .316 y encabeza el equipo con 19 jonrones y 65 impulsadas.

"La pausa por el Juego de Estrellas llega en un buen momento", dijo Gomes, cuya presencia ha ayudado a mejorar las relaciones en una casa club otrora tensa. "Tenemos a algunos chicos que van a Nueva York y que ojalá nos den ventaja de locales para la Serie Mundial, así como una oportunidad de lamernos las heridas y de volver al trabajo"