El brasileño Bruno Cortez, lateral izquierdo de 26 años, es la última incorporación del Benfica, al que llega en calidad de cedido procedente del Sao Paulo con el propósito de relanzar su carrera.

En declaraciones divulgadas hoy por la televisión del club lisboeta, Cortez reconoció que su primera experiencia europea puede ayudarle a volver a vestir la camiseta de su selección y se mostró "motivado" para triunfar con el Benfica, el equipo portugués más laureado.

El defensa llega al conjunto luso para competir por un hueco en el once titular con el paraguayo Melgarejo, un joven extremo reconvertido en lateral por el entrenador de las "águilas", Jorge Jesús, y que el año pasado fue de menos a más.

Cortez despuntó en el año 2011, cuando al servicio del Botafogo fue nombrado mejor lateral izquierdo del campeonato brasileño.

El Sao Paulo lo fichó una temporada después por 2,5 millones de euros (compró el 50 % de su pase) y en esa campaña fue titular indiscutible.

En 2013, sin embargo, el técnico Ney Franco dejó de contar con él y desde mayo se encontraba en la lista de transferibles.

"Los aficionados pueden esperar de mí mucha raza, pasión, voluntad y entrega porque vengo para dar lo mejor de mí", subrayó Cortés durante su presentación, en la que declaró que le gustaría triunfar en el Benfica este primer año como cedido para que el club ejecute la opción de compra.

Cortez es el octavo refuerzo del equipo portugués este verano, después de las llegadas de Sílvio, Steven Vitória, Mitrovic, Djuricic, Sulejmani, Markovic y Lisandro López.

Las "águilas", después de una temporada decepcionante por perder la Liga en el último suspiro y la Liga Europa y la Copa de Portugal en la final, esperan desbancar al Oporto y regresar a la senda de los títulos.