Sobrevolaban los presagios más pesimistas para Francia, hasta que Florian Thauvin le dio una victoria el miércoles 2-1 sobre Ghana y los europeos avanzaron a la final de la Copa Mundial Sub20, en la que chocarán con el vencedor del duelo entre Uruguay e Irak, que jugaban más tarde.

Hasta antes del gol de Thauvin, autor también del primero, Ghana se mostraba más firme en la ruta a la victoria.

Con la eliminación de Ghana, único campeón de los semifinalistas ya que se consagró en Egipto 2009, el torneo tendrá un monarca inédito el sábado en Estambul.

Francia jugó con uno menos los últimos diez minutos por expulsión de su defensor Samuel Umtiti por doble amarilla y que además se perderá la final.

Thauvin (Bastia, Francia) convirtió a los 43 y 74 minutos y Ebenezer Assifuah (Liberty Professionals, Ghana), igualó en forma transitoria a los 47.

Fue el tercer gol de Thauvin en el torneo y el quinto de Assifuah, que con sus cinco dianas alcanzó a los máximos artilleros que son Jesé y Bruma, atacantes de los eliminados España y Portugal.

Un voraz apetito de gol tuvieron ambos equipos. Ello quedó plasmado de entrada cuando Francia se perdió dos mano a mano con el arquero en el amanecer del partido: un disparo a quemarropa de Lucas Digne fue tapado con el cuerpo por Eric Antiwi, en una salida desesperada, y poco después Jordan Veretout se escapó de contragolpe y ante la salida del golero la tocó suave y la pelota pegó en un palo y salió.

Ghana buscó lastimar por izquierda, con Frank Acheapong obstinado en la gambeta pero peligroso al fin, como lo demostró en un desborde a Dimitri Folquier que derivó en un centro atrás que no pudo ser alcanzado por dos compañeros que entraban, ante unos 9.000 espectadores en el estadio Ataturk, de Bursa.

Pausa en centro del campo con Paul Pogba como figura gravitante, y aceleración arriba con Yaya Sanogo basculando por el medio y tratando de aumentar la cosecha de cuatro goles que lleva en el torneo.

Da placer ver jugar a Pogba (Juventus, Italia), un patrón del medio campo y a la vez habilidoso a la hora de salir jugando, como así también a Acheapong (Anderelecht, Bélgica, cuyos regates dejaron parada a la defensa gala, en la que Folquier llevó la peor parte porque le tocó encimar a ese atacante sudafricano.

Cuando el partido decaía en intensidad, apareció Thauvin en una corrida electrizante en la que primero dejó en el camino a Baba Mensah y después al arquero Antwi, para dormirla en la red y abrir el marcador.

Ovación de alrededor de unos 200 franceses para Thauvin, y de inmediato abucheos y silbidos casi de todo el resto del estadio para ese mismo jugador.

Con la boca llena de gol, el francés no tuvo mejor idea que frenar su carrera en un ángulo del córner; sacó el banderín del césped, lo empuñó como su fuese una ametralladora y simuló disparar hacia un sector de las gradas.

Tarjeta amarilla para Thauvin. Y casi de inmediato Ghana se perdió el empate cuando un cabezazo de Acheapong se fue apenas alto, tras un centro de Abdul Baba.

Fue como un preanuncio de lo que iba a pasar luego, cuando Assifuah puso las cosas 1-1 cuando recibió en el área, se sacó de encima primero a Goofrey Kondogbia y después a Umtiti y lanzó un sablazo que pegó en un palo y entró.

Cerca del final, Thauvin encabezó un contragolpe, se fue cerrando, se sacó la marca de Umtiti y casi desde el área grande sacó un violento disparo que infló las mallas.

Francia y Ghana coincidieron en uno de los grupos en primera ronda con triunfo de los galos 3-1 sobre los africanos, que volvieron a perder su segundo encuentro, en este caso 1-0 frente a España.

Francia, tras clasificarse segunda de su grupo se incrustó en octavos y allí vapuleó 4-1 a la anfitriona Turquía y 4-0 a Uzbekistán en cuartos.

Ghana avanzó como peor de los 16 equipos. Luego encadenó victorias 3-2 sobre Portugal en octavos y 4-3 sobre Chile, en ambos casos tras ir perdiendo y en tiempo extra. Hasta que Francia le puso punto final a sus aspiraciones por el título.