Un abogado del médico de Michael Jackson presentó una declaración escrita ante una corte de apelaciones en la que señala que el contrato de Jackson con AEG debió haberse tomado en cuenta como evidencia en el juicio de su cliente.

En la más reciente declaración en el juicio de apelación, el abogado de Conrad Murray dijo que los miembros del jurado no consideraron la presión que la promotora de conciertos le puso a Jackson antes de su muerte porque no vio el contrato.

El abogado argumentó que Jackson pudo haberse autoadministrado los fármacos propofol y lorazepam por la preocupación que le causaba cumplir con los términos de su contrato para 50 conciertos del espectáculo "This Is It".

La declaración también acusó al juez de no aislar al jurado y de admitir cámaras de televisión en el juicio.

Murray fue sentenciado por homicidio involuntario por proporcionar a Jackson una sobredosis del anestésico propofol.