Cuando jugaba, Patrick Ewing nunca se imaginó como entrenador de la NBA. Ahora, está ansioso por llegar a ese puesto.

Ewing, integrante del Salón de la Fama, jugó 17 campañas en la NBA y ha pasado nueve años más como entrenador asistente. Dijo que no le molesta el que le hayan vuelto a negar el puesto de entrenador.

El ex basquetbolista de 50 años dijo que esas negativas sólo lo incentivan a trabajar más duro para llegar a su meta.

"De vez en cuando me siento desalentado, pero luego me dijo, '¡hey!, vamos a seguir trabajando''', dijo Ewing el martes a The Associated Press. "Justo ahora, me siento bendecido por la oportunidad de ser asistente en la liga. Todas las experiencias te permiten aprender".

Ewing estuvo fuera de la liga el año pasado pero fue contratado por el entrenador de los Bobcats, Steve Clifford, como asistente. Ambos trabajaron juntos durante ocho campañas como asistentes con el Magic de Orlando y los Rockets de Houston.

"Fue una decisión fácil", dijo Clifford.

Ewing participó en entrevistas como candidato a entrenador de Charlotte, a mediados del año pasado, y de Detroit, en 2011.

"Cuando me entrevistaron para el empleo aquí en los Bobcats y no lo conseguí, pensé que no era mi destino estar aquí", dijo Ewing. "Pero cuando Cliff obtuvo el trabajo este año, pensé que era una gran oportunidad. Sería el primer asistente y eso sería una gran experiencia de aprendizaje y me permitiría seguir desarrollándome para ser un entrenador muy bueno de la NBA algún día".

Ewing se muestra incluso sorprendido de los grandes deseos que siente por ser entrenador.

"Cuando yo jugaba en la NBA, nunca imaginé que querría ser entrenador", confesó.

Pero de muchas maneras, siempre lo fue.

Como jugador, solía regresar a su alma máter en Georgetown para enseñar a Alonzo Mourning y Dikembe Mutombo muchos de los movimientos que había aprendido como profesional.

Pasaba también horas incontables trabajando con su hijo mayor Patrick Ewing Jr., quien es ahora miembro del equipo de los Bobcats en la liga de verano.

Tras su retiro en 2002, Ewing se topó con su amigo y ex compañero del Dream Team, Michael Jordan, y ambos comenzaron a hablar del futuro.

Jordan es el actual dueño mayoritario y presidente de los Bobcats.