Los abogados y aliados de Silvio Berlusconi protestaron el martes después de que el más alto tribunal de Italia estableció rápidamente para el 30 de julio la fecha de su audiencia de apelación por fraude fiscal, un calendario aparentemente acelerado que tendría como fin evitar la prescripción de uno de los cargos.

El Tribunal de Casación estableció la fecha tan pronto como los abogados de Berlusconi entregaron su apelación el martes, una rápida respuesta prácticamente inédita en el sistema de justicia notoriamente lento de Italia.

Es mucho lo que está en juego para Berlusconi, que ha eludido problemas legales durante la mayor parte de sus dos décadas en la política, pero ahora se enfrenta a la amenaza de que le prohíban ejercer cargos públicos por cinco años si la sentencia se mantiene.

En mayo, un tribunal de apelaciones de Milán confirmó la declaración de culpabilidad por fraude fiscal contra Berlusconi y la pena de prisión de cuatro años. Fue declarado culpable por un ardid que involucraba inflar el precio que su imperio mediático Mediaset pagó por los derechos de televisión de películas estadounidenses y quedarse con la diferencia. El ex primer ministro ha dicho que él no hizo nada malo y ha acusado a los magistrados de Milán de entablar casos por motivos políticos en su contra.

Lo que está en juego también es mucho para Italia: el apoyo de Berlusconi al gobierno del primer ministro Enrico Letta es crucial para su supervivencia. Sus fuerzas de centroderecha se aliaron con el Partido Democrático en una gran coalición, y aunque Berlusconi no tiene cargos gubernamentales, sigue siendo influyente. Letta declinó hacer comentarios el martes sobre la decisión de los jueces, aparte de decir que no cree que el resultado pudiera afectar a su gobierno.

El abogado de Berlusconi, Niccolo Ghedini, dijo el martes que la decisión del tribunal de programar una audiencia durante su período de verano no tiene precedentes para un caso como este. Y cuestionó la supuesta razón detrás de la decisión, al asegurar que las reglas de prescripción de un cargo no expirarían hasta el 15 de septiembre, y en el otro hasta septiembre de 2014.

El caso de Mediaset no es el único que pesa sobre el ex primer ministro. El mes pasado, Berlusconi fue condenado a siete años de cárcel y se le prohibió participar en política de por vida por pagar a una prostituta menor de edad para tener relaciones sexuales durante las tristemente notorias fiestas conocidas como "bunga bunga" y obligar a los funcionarios públicos a encubrirlo. El niega las acusaciones y también está apelando ese veredicto.

Dada la edad de Berlusconi y otras circunstancias, es poco probable que cumpla algún tiempo de prisión si el alto tribunal confirma sus sentencias. En Italia, las sentencias sólo se consideran definitivas después de que se agotan dos niveles de apelación.