Los Rolling Stones regresaron al Hyde Park de Londres después de 44 años con un concierto que constituyó un homenaje a su pasado musical y a la idílica y fugaz temporada de verano en Gran Bretaña.

Los Rolling se presentaron el sábado al aire libre ante 65.000 personas en el mismo escenario histórico en el que actuaron en 1969 dos días después de la muerte de Brian Jones, uno de los integrantes fundadores del grupo.

El concierto de 1969 es recordado a menudo principalmente porque atrajo una enorme multitud de más de 200.000 personas, porque Jagger citó a Percy Bysshe en las palabras póstumas dedicadas a Jones y porque el artista llevó puesto un vestido blanco en el escenario.

Jagger salió al escenario el sábado con un blusón blanco similar al que utilizó cuando interpretó "Honky Tonk Women", uno de los temas que la banda tocó en 1969. "Es una prenda que encontré en la parte de atrás", dijo.

Mucho ha cambiado desde 1969. En aquella fecha, el concierto fue gratuito. El del sábado, costó 200 libras (300 dólares) el boleto. Jagger cumplirá este mes 70 años, el baterista Charlie Watts tiene 72 y el guitarrista Keith Richards tiene 69.

"Pasó tiempo, pero regresamos", dijo Richards.

Los Rolling Stones parecían de verdad felices de este regreso. Frescos después de su actuación estelar en el Festival de Glastonbury de la semana pasada, los Rolling se mostraron relajados pero entusiastas en el escenario. Abrieron su presentación con "Start Me Up" y "It's Only Rock 'n' Roll (But I Like It)".

"¿Alguien estuvo aquí en 1969?", preguntó Jagger. Por ahí algunos respondieron a gritos que sí. "Bienvenidos de nuevo, da gusto encontrarlos otra vez", afirmó.

La banda actuó en un escenario rodeado de árboles y follaje artificiales "como un cruce entre Wimbledon y un bosque de pantomima", dijo el cantante.

Sin embargo, este recurso escenográfico estuvo casi de más. El parque de por sí era una fantasía llena de hojas en un día se sol brillante y temperaturas ascendentes, lo cual es raro en Londres.

"En esta temporada del año en Inglaterra es el mejor lugar para estar en el mundo", expresó Jagger antes de que citara a Shakespeare: "El verano dura muy poco".

El concierto del sábado incluyó temas que todavía no existían en 1969, como "Beast of Burden" y el reciente "Doom and Gloom", así como canciones favoritas de la década de 1960 como "Sympathy For the Devil", "Paint It Black" y "Gimme Shelter".

El ex integrante de los Rolling, Mick Taylor, que tocó con el grupo por primera vez en el concierto de 1969, subió al escenario para participar en la ejecución de "Midnight Rambler".

"Lo encontramos en un pub (bar) y lo pusimos en el escenario frente a 200.000 personas", dijo Jagger en broma para referirse al estreno de Taylor con el grupo.

Los Rolling hicieron un recorrido de su trayectoria con una proyección de conciertos antiguos en una pantalla gigante. También rindieron homenaje a sus inspiradores con cortos de gigantes del blues como B.B. King, James Brown y Etta James.

El joven músico texano especializado en blues Gary Clark hijo fue invitado al escenario para que tocara "Bitch" con la banda.

El concierto terminó con fuegos artificiales y "Satisfaction", para la satisfacción de la multitud.

"Son el grupo de rock'n roll más grandioso del mundo", dijo James Williamson, de 25 años, quien heredó de su padre su admiración por los Rolling Stones.

"En última instancia, son más talentosos que otras bandas actuales. Todavía las superan", agregó.

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Jill Lawless está en Twitter como http://Twitter.com/JillLawless