El gobernador de Wisconsin (norte de EE.UU.), el republicano Scott Walker, anunció hoy la ratificación de una ley estatal que aumenta las restricciones para las mujeres que quieran interrumpir su embarazo y coincide con un renovado impulso de varios estados republicanos por limitar el acceso al aborto.

La propuesta exige que las mujeres que vayan a abortar se sometan a ultrasonidos en los que se identifique el feto antes de someterse a la operación.

Walker, que firmó la propuesta de ley en una ceremonia privada, aseguró en un comunicado que con esta nueva norma "se mejora la capacidad de la mujer para tomar una decisión informada".

El congreso estatal, de mayoría republicana, ya había votado a favor de la propuesta el pasado mes de junio.

Los adversarios de la iniciativa, que ya han anunciado su intención de apelar ante los tribunales, argumentan que de este modo se busca limitar los derechos de las mujeres en el estado del norte de EE.UU. e implicaría de hecho el cierre de al menos dos clínicas.

"Cuando las mujeres no tienen acceso a abortos seguros y legales, existen consecuencias y las mujeres mueren", afirmó Teri Huyck, presidenta de la organización Planned Parenthood de Wisconsin, organización dedicada al apoyo a la planificación familiar.

La decisión de Wisconsin se enmarca en un nuevo impulso de gobernadores y legisladores republicanos por limitar las posibilidades de llevar a cabo abortos en EE.UU., y los congresos de Carolina del Norte, Texas o Alabama han aprobado o se encuentran en proceso de aprobación de leyes similares.