Scotland Yard investiga la desaparición de Madeleine McCann en el Algarve portugués, ocurrida hace más de seis años, después de identificar nuevas pistas y sospechosos por los que no descarta que la niña británica siga viva.

La Policía Metropolitana de Londres anunció hoy que ha puesto en marcha su propia investigación, cinco años después de que los agentes portugueses cerrasen su pesquisa, y que quiere interrogar a 38 posibles sospechosos en relación con este caso, que causó honda conmoción y un seguimiento internacional sin precedentes.

"Hay una posibilidad de que (la niña) esté viva", dijo el inspector de Scotland Yard encargado del caso, Andy Redwood.

Los agentes británicos tienen "nuevas teorías, nuevas pruebas y nuevos testigos" sobre la desaparición de Madeleine, que tenía casi cuatro años cuando fue vista por última vez el 3 de mayo de 2007 en la habitación del hotel de Playa de la Luz (Algarve) donde se alojaba con sus padres y sus hermanos gemelos.

"Es un gran paso para saber lo que ocurrió y, esperemos, para llevar ante la justicia al culpable del secuestro de Madeleine", apuntó el portavoz de Gerry y Kate McCann, que se hicieron famosos en todo el mundo con una mediática campaña en busca de su hija.

La decisión de Scotland Yard de lanzar su propia investigación oficial, al margen de la policía portuguesa, se produce después de que el primer ministro británico, David Cameron, aceptase en 2012 una petición de los McCann para revisar el caso.

"La revisión que se ha seguido en los últimos dos años me dice que no hay una prueba definitiva de que Madeleine McCann esté muerta. De modo que, sobre esa base, creo sinceramente que hay una posibilidad de que esté viva", dijo hoy Redwood.

Con un coste millonario para el erario público, 37 agentes británicos se han dedicado durante ese tiempo a revisar 30.500 documentos recolectados sobre el caso por la policía portuguesa, la propia Scotland Yard y detectives privados contratados por los McCann.

"No hay garantías de un resultado, pero yo puedo asegurarles nuestra absoluta determinación de tratar de establecer lo que pasó con la niña", puntualizó el inspector, encargado de anunciar hoy que el caso ha pasado desde una fase de revisión a la de investigación.

Andy Redwood aclaró que ni los padres de la niña ni los amigos que cenaban con ellos la noche de su desaparición figuran en la lista de las 38 "personas de interés" que la policía británica quiere interrogar.

Doce de esos posibles sospechosos tienen nacionalidad británica y el resto son portugueses y de otros tres países europeos, que Scotland Yard no identificó.

Como parte de la revisión del caso prometida por Cameron, la policía británica divulgó el año pasado un retrato robot que muestra cómo podría ser Madeleine, quien de seguir viva tendría ahora diez años.

Al anunciar su propia investigación, Scotland Yard se apresuró a precisar hoy que el diálogo ha sido constante con la policía portuguesa, a la que pedirán asistencia puntual, y que la relación es "positiva".

La Fiscalía portuguesa cerró el caso en 2008 argumentando que no había pruebas fehacientes sobre el paradero de la niña mientras la Policía Judicial lusa sigue considerando que tampoco hay indicios que justifiquen la reapertura del caso.

Los McCann fueron interrogados y considerados sospechosos de la desaparición de Madeleine por los agentes lusos en 2007 pero actualmente la Fiscalía portuguesa tampoco cree que haya pruebas que los incriminen.

Esta pareja de médicos recaudó en 2007 cuatro millones de euros en la campaña para buscar a Madeleine, logró una atención internacional nunca vista en un caso de desaparición y siempre ha mantenido que la niña fue secuestrada.