Jason-1, un satélite que durante más de una década monitorizó el aumento del nivel del mar en una vasta extensión de los océanos y ayudó a los meteorólogos a mejorar sus pronósticos del tiempo, llegó al final de su vida útil después de orbitar el mundo más de 53.500 veces, anunció la NASA el miércoles.

El satélite conjunto de Estados Unidos y Francia fue dado de baja esta semana después de que falló su último transmisor restante, según un comunicado de la NASA.

Lanzado el 7 de diciembre del 2001, Jason-1 fue diseñado para tener una vida útil de tres a cinco años, pero su servicio se prolongó durante 11 años y medio.

Cada 10 días, sus instrumentos exploraban la superficie del océano y registraban el nivel del mar, la velocidad del viento y la altura de las olas de más de 95% de la superficie oceánica sin hielo del planeta. Fue uno de los tres satélites oceanográficos que contribuyeron a un registro de 20 años en los cambios en el nivel del mar, dijo la NASA.

"Jason-1 ha sido un éxito científico, técnico e internacional contundente", dijo John Grunsfeld, administrador adjunto del Directorio de Misiones Científicas de la NASA en Washington.

Desde su lanzamiento, Jason-1 registró un aumento de cerca de 1,6 centímetros en los niveles mundiales del mar que son "una medida crítica del cambio climático y resultado directo del calentamiento global", dijo Grunsfeld en un comunicado. "La serie del satélite Jason proporciona la medida más precisa de este impacto, que se siente en todo el mundo".

El año pasado, el satélite de 498 kilos (1.100 libras) fue trasladado a una órbita final de "cementerio", donde su combustible restante se agotó, y fue asignado a observar el campo gravitatorio de la Tierra sobre el océano, dijo la NASA.

Una exploración de 406 días que finalizó el 17 de junio llevó al descubrimiento de muchos montes submarinos y aumentó los conocimientos sobre la profundidad del fondo del mar, dijeron los investigadores.