La ex candidata presidencial Ingrid Betancourt rescatada hace cinco años de su cautiverio en manos de las FARC, dijo el martes que esa guerrilla ha cambiado desde los años 90 y que ahora está en el juego democrático y hace propuestas en una mesa de negociación de paz y que todos los colombianos deben apostar que tendrá éxito.

Betancourt, de 51 años, en una entrevista desde Londres con la radio colombiana Caracol, dijo además que cada día tiene menos pesadilla sobre su cautiverio de seis años y medio, que comenzó en una región del sur del país en febrero del 2002.

El 2 de julio de 2008, fue rescatada por un comando militar disfrazado como delegados de una misión humanitaria que llegó en helicóptero hasta el sur del país pretendiendo que llevaría a 15 secuestrados --incluyendo a Betancourt y a tres contratistas estadounidenses-- de un campamento a otro. Al momento de despegar los militares les comunicaron que estaban libres, junto con someter a bordo a dos jefes de mandos medios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

"Pienso que de hecho hay algo muy importante y es que (las FARC) aceptaron sentarse a una mesa de negociación", dijo Betancourt, quien estudia en Oxford.

Las FARC "están flexionando en términos políticos y nos están tratando de convencer (a los colombianos) con argumentos y yo creo eso es un cambio fundamental", añadió la ex rehén, quien dos días después de su rescate se marchó a París, donde vivió y estudio en los años 80 ciencias políticas.

En los años 90 y comienzos de la década pasada "estábamos frente a un organización cerrada a la banda (empecinada) convencida de que ellos iba a tomarse el poder a la brava...hoy en día lo que estamos viendo es lo contrario, es decir, están jugando el juego democrático", aseguró Betancourt.

Dijo que aunque durante su plagio ella y los otros secuestrados tuvieron casi siempre contacto con comandantes medios de las FARC y no con sus máximos jefes, el hecho de que tras recibir derrotas en el campo militar, accedieran a discutir la paz, mostraba un cambio y que llegar a la paz también requería del apoyo de todos los ciudadanos colombianos. "El reto es para cada uno de nosotros...apostarle a la paz", dijo.

El operativo de rescate de Betancour y los otros rehenes fue llamado por los militares como "Operación Jaque" debido a que lo consideraban un golpe definitivo para liberar a los que eran considerados las "joyas de la corona" de los secuestrados que tenía las FARC como Betancourt, los estadounidenses y militares con más de una década de cautiverio.

Desde aquellos años en que las FARC, entonces con al menos 15.000 miembros en armas, tenían a por lo menos medio centenar de civiles y militares en su poder y hasta ahora, cuando se calcula que son unos 8.000 rebeldes armados y sin que se sepa que tengan a algún político retenido, la organización insurgente parece haber cambiado, dijo Betancourt, quien ratificó que el operativo de su rescate lo consideró siempre un milagro.

Tras tres intentos fallidos en el pasado de negociar la paz, las FARC retornaron a una mesa de negociaciones con el actual gobierno del presidente Juan Manuel Santos, en diálogos que se desarrollan en la Habana desde fines de 2012.

De sus tiempos de cautiverio en las selvas colombianas, en las que vivió extenuantes caminatas, fue encadenada por su captores y se enteró en la lejanía de la muerte de su padre en el 2002; dijo que ya cada día sufre menos pesadillas.

"Si todavía hay (pesadillas), pero cada día menos y ya cuando me sucede como que me sorprenden", dijo. "Porque ya hay un espacio de memorias nuevas que van alejando las de la selva...El dolor y el horror como que queda atrás y tiene uno la capacidad como de sacar perlas en medio de toda esa oscuridad".