El serbio Novak Djokovic, primer cabeza de serie en Wimbledon, el británico Andy Murray, segundo, y el español David Ferrer, cuarto, sellaron hoy su pase a los cuartos de final del torneo en una jornada sin sorpresas en el cuadro masculino.

En el femenino, en cambio, Wimbledon quedó algo más desolado con la eliminación de la primera favorita, la estadounidense Serena Williams, que no pudo con la alemana Sabine Lisicki (6-2, 1-6 y 6-4 en 2 horas y 4 minutos).

El número uno del mundo superó al alemán Tommy Haas, décimo tercer cabeza de serie, por 6-1, 6-4 y 7-6(4), en dos horas y 12 minutos.

Djokovic firmó ante el verdugo del español Feliciano López en la tercera ronda el pase a sus décimo séptimos cuartos de final consecutivos en un Grand Slam.

El serbio vio cómo su rival se imponía al resto al inicio del segundo parcial, en el que tuvo que emplearse a fondo para acabar decantándolo de su lado, y volvía a romperle el servicio en el último tramo del tercero, cuando ya todo parecía listo para la conclusión del duelo.

Djokovic conocía bien de antemano los problemas que puede crearle Haas, que le ha ganado en tres ocasiones en los últimos años, la última vez esta misma temporada, en Miami, cuando el serbio cayó en tan solo dos sets (6-2 y 6-4).

El alemán había batido además al serbio en los cuartos de final de Wimbledon en 2009, en un competido encuentro a cuatro sets: 7-5, 7-6(6), 4-6 y 6-3.

Murray, segundo favorito este año, derrotó por su parte al ruso Mikhail Youzhny (6-4, 7-6(5) y 6-1, en dos horas y 37 minutos) y se enfrentará en cuartos de final al español Fernando Verdasco.

El escocés cerró con comodidad en la pista central del All England Club un duelo en el que se vio superado por su rival durante un tramo del segundo parcial, que el ruso, sin embargo, acabó dejando escapar en el desempate.

Para alegría del público local, que confía en Murray para hacerse este año con el primer Wimbledon para un británico desde 1936, el segundo favorito este año selló su pase para los cuartos de final por sexto año consecutivo.

"Siempre hay presión cuando llegas a este evento. Disputar las últimas fases de un Grand Slam es para lo que juegas, y es ahí donde hay más presión", apuntó el británico, que en años anteriores ha visto como la exigencia del público local jugaba en su contra en algunas ocasiones.

Ferrer, cuarto cabeza de serie en Wimbledon, se impuso en un exigente duelo de dos horas y 47 minutos al croata Ivan Dodig, por 6-7(3), 7-6(6), 6-1 y 6-1).

El español, que estará por segundo año consecutivo en la quinta ronda Wimbledon, se enfrentará ahora al argentino Juan Martín del Potro, octavo cabeza de serie en el torneo.

"Estoy centrado en mi próximo partido, no me interesa lo que hagan Djokovic o Murray, solo quiero ganar pasado mañana", apuntó Ferrer, que hace tres semanas disputó ante el también español Rafael Nadal su primera final de un Grand Slam, en París.

El cuadro femenino quedó hoy desolado tras la eliminación de la primera cabeza de serie, la estadounidense Serena Williams, que claudicó ante Lisicki y rompió así una racha de 34 victorias consecutivas, la más larga de su carrera.

La alemana es una especialista en derrotar en Wimbledon a campeonas de Roland Garros -lo ha hecho ya en cuatro ocasiones-.

El año pasado derribó a la rusa Maria Sharapova en cuarta ronda (6-4 y 6-3); en 2011 amargó el verano a la china Na Li (6-3, 4-6 y 6-8 en segunda ronda), y en 2009 se deshizo de la rusa Svetlana Kuznetsova en el tercer partido (6-2 y 7-5).

Así las cosas, los cuartos de final de Wimbledon los disputarán este año ocho tenistas de nacionalidades distintas, solamente dos de las cuales tienen experiencia en finales de Grand Slam.

La checa Petra Kvitova, octava favorita, que hoy ganó a la española Carla Suárez (7-6(5) y 6-3 en 1 hora y 24 minutos), ganó en la pista central del All England Club hace dos años, mientras que la francesa Marion Bartoli perdió la final en 2007 ante la estadounidense Venus Williams (6-4 y 6-1).