Las elecciones locales que se celebrarán dentro de una semana en catorce estados de México representan una prueba de fuerza para el Partido Revolucionario Institucional (PRI) siete meses después de que recuperara la Presidencia de la mano de Enrique Peña Nieto.

"El que llega fuerte es el PRI, definitivamente. Pero vamos a ver si logran reposicionarse el Partido de Acción Nacional (PAN), el de la Revolución Democrática (PRD), que a nivel nacional queda como segunda fuerza en de 2012", dijo a Efe la socióloga política Ivonne Acuña, de la Universidad Iberoamericana (UIA).

El 7 de julio están llamados a votar 30 millones de mexicanos que elegirán cerca de 1.800 servidores públicos en catorce estados del país.

La mayoría de ellos son alcaldes (1.348) pero también se renuevan más de 400 diputados en trece congresos locales (Aguascalientes, Baja California, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas).

Además en Sonora hay una cita extraordinaria de la que saldrá elegido un diputado local después de que en septiembre pasado el ganador, Eduardo Castro Luque, del PRI, fuera asesinado supuestamente por su suplente, Manuel Alberto Fernández Félix, quien está en paradero desconocido.

El plato fuerte es sin duda el estado de Baja California, gobernado desde hace veinticuatro años por el Partido Acción Nacional (PAN) y que el PRI está tratando de recuperar.

Si el PAN pierde continúa "el castigo del electorado" que en julio de 2012 echó a ese partido de la Presidencia e instaló al priista Enrique Peña Nieto, explicó Ivonne Acuña.

Allí el PRI podría elevar hasta 22 entre los 32 estados que tiene México aquellos en los que gobierna.

Otro asunto a seguir tiene que ver con el Pacto por México, suscrito el 2 de diciembre pasado para impulsar reformas estructurales por los presidentes del PRI-PAN y PRD, y cómo quedará tras la elección.

La experta señala que ningún escenario electoral puede afectarle porque los comicios no son un examen decisivo sobre cómo está gobernando el PRI.

"Tal vez sea muy pronto porque todavía están con las reformas, con las modificaciones constitucionales y todo eso que están haciendo aún no da suficientes frutos", apunta Acuña.

La socióloga cree que para lo que sí servirán las elecciones es "como una prueba democrática más que se le impone al PRI", que ha tenido acusaciones de usar en su provecho programas sociales para comprar votos en algunos lugares, las más graves en Veracruz.

En la campaña la violencia se ha dejado sentir con varios asesinatos.

Ayer la candidata a diputada local de Teposcolula, Rosalía Palma, sobrevivió un atentado pero su sobrina y asistente de campaña, Talía Cruz Ibáñez, y su esposo, Efraín Cruz Bruno, murieron.

También en Oaxaca el 27 de junio, esta vez en el municipio de Tuxtepec, el dirigente del PRD Nicolás Merino apareció asesinado después de haber sido secuestrado.

Este partido denunció también el asesinato del candidato suplente a concejal de Sinaloa de Leyva, Eleazar Armenta Acuña, hallado sin vida el pasado 24 de junio en el estado de Sinaloa.

Un crimen más ocurrió el 12 de junio pasado, cuando apareció sin vida Jaime Orozco Madrigal, aspirante a alcalde del PRI en Guadalupe y Calvo, en el norteño estado de Chihuahua.

"Estamos viendo con frecuencia, y cada vez más, alcaldes asesinados, candidatos asesinados, empezamos a ver fenómenos de gente que no quiere ser candidata porque está amenazado y tiene miedo de que lo maten, eso es un riesgo real", explica Acuña.

La profesora cree que, si bien el Gobierno federal ha dicho "que está bajando un poquito la delincuencia, un poco los secuestros, los asesinatos, bien a bien todavía no tenemos los datos firmes" que confirmen tales tendencias.

Para el profesor del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) Federico Estévez "el clima de violencia, intimidación y miedo que se suscita (...) sí tiene impacto sobre episodios electorales aunque no siempre del mismo corte".

"En general se reduce la participación (...) Lo que no es obvio de eso es si afecta al sentido del voto", añade el académico.

Agrega que el resultado de la cita electoral será difícil de interpretar en clave nacional por la "muy alta de alternancia partidista" en comicios locales que hay en México (50 %) que supera con creces el 30 % habitual en otras democracias.

Sin embargo cree que un éxito para el PRI sería "ganar la gubernatura de Baja California y no perder demasiadas ciudades" que hoy controla.