El guitarrista de los Rolling Stones, Keith Richards, niega que, con una media de 69 años, los miembros del grupo británico estén viejos para tocar en Glastonbury, donde debutan este sábado con un concierto único en sus 50 años de carrera.

El festival de Glastonbury, que este año encabezan bandas como Mumford & Sons y los Artic Monkeys, arrancó en Somerset (oeste de Inglaterra) con las entradas agotadas, en parte por el gancho que ejerce la banda liderada por Richards y Mick Jagger, que nunca antes ha actuado en ese escenario.

"Simplemente, nunca sucedió. Ha estado muchas veces en la lista de las giras, pero, por una razón u otra, no coincidió", explica Richards en una entrevista difundida hoy por la BBC.

"Es como un agujero negro en el espacio o algo así, pero esta vez nos metemos dentro", apunta el músico, que también toca el bajo y hace los coros en la famosa banda inglesa.

Richards se muestra entusiasmado por un concierto que supone una novedad incluso para estos veteranos músicos, que en julio inician una gira mundial para celebrar el cincuenta aniversario de su fundación en 1962.

"Tengo ganas porque es un bolo icónico y es una banda icónica, y por fin ambos se encuentran", declara el músico, que no oculta que también sienten cierto nerviosismo.

"Creo que la presión que sentimos es que es la primera vez que hacemos un bolo al aire libre en años, y el clima inglés. Juntas esas dos ecuaciones... y sí, quizás hay algo de aprensión", confiesa.

A quienes afirman que el cuarteto formado por Richards, Jagger, el batería Charlie Watts y el guitarrista y bajista Ronnie Wood está demasiado viejo para subirse a un escenario, replica riendo: "¿Qué sabéis vosotros? Nunca lo habéis probado".

"Va muy bien para la salud tocar rock & roll en una banda de vida limpia como los Rolling Stones. Deberíais probarlo, es mejor que ir a la iglesia", apostilla.

Sobre el secreto de la larga duración de la banda, Keith Richards bromea que es solo "la determinación de sobrevivir a todos los demás".

"Es un grupo de tipos único. Charlie Watts, ese tío sabe tocar la batería. Es tan sutil, creo que es el 'roll (de rock & roll)", precisa.

"No os concentréis en el rock, eso lo puede hacer cualquiera, es el roll lo que cuenta", añade.

Para permanecer al pie del cañón esos cincuenta años, solo "debes ser constante y asegurarte de que el batería lo pilla".

"No hay ingredientes -asegura-, pero tienes que tener un buen batería y debes querer hacerlo. Tienes que quererlo a muerte".

El festival de Glastonbury, fundado en 1970, se prolongará hasta el domingo y, entre otras actuaciones, estarán Dizzee Rascal, Rita Ora, Skrillex o la revelación londinense Rudimental, además de Solange Knowles, cuya hermana Beyoncé fue cabeza de cartel en la edición anterior.

Hoy mismo, cuando han llegado ya la mayoría de los 180.000 espectadores, actúa el exbajista de los Stones Bill Wyman con su grupo Rhythm Kings y el exOasis Liam Gallagher con su nueva banda Beady Eye.

Tras pasar por Glastonbury, los Rolling Stones, que en otoño publicaron el disco recopilatorio "GRRR!", actuarán el 6 y el 13 de julio en el Hyde Park londinense, donde no tocan desde 1969, en un esperado concierto con el que estrenarán la gira "50 and Counting".