Jordan Spieth, jugando con nada que perder, se dio otra oportunidad para ganar al llegar al fin de semana del torneo de Bethesda.

Spieth extendió el viernes su racha a 29 hoyos sin bogey en un difícil campo Congressional y terminó con 66 golpes, cinco abajo del par de campo, para compartir el liderato con Roberto Castro (69) antes de que tormentas interrumpieran la segunda ronda.

Ambos totalizan 135 golpes, siete bajo par, y con las tormentas sobre el club de golf, es probable que la segunda ronda se complete el sábado por la mañana.

Spieth es un texano adolescente de 19 años que inició la temporada sin estatus y sin certeza sobre dónde iba a jugar. Ahora ha ganado más de 900.000 dólares — el equivalente a ocupar el 39no lugar en la lista de ganancias de la Gira PGA — y aseguró una tarjeta de la gira para cuando inicie la nueva temporada en octubre.

Pero no será elegible a los playoffs de la lucrativa Copa FedEx a menos que sea un miembro de la Gira PGA, y no lo puede ser este año a menos que gane.

"Honestamente creo que es una buena posición para estar", comentó Spieth. "Simplemente estoy golpeando con soltura. No puedo estar en los playoffs a menos que gane, y eso hace que ganar sea la meta principal. A uno le gustaría llegar a los playoffs y jugar contra los mejores jugadores, los mejores jugadores de este año. Es la meta de todos quienes están aquí: ganar la Copa FedEx. Mi objetivo es subir en el escalafón mundial tanto como pueda, y ese es el camino para hacerlo, es llegar a esos playoffs", agregó.

D.H. Lee firmó tarjeta de 66 y se encuentra dos golpes atrás con un total de 139, cinco bajo par. Cameron Tringale (67) y James Driscoll (69) están otro golpe atrás, mientras que en el grupo de 139, con tres bajo par, se encuentra el ex campeón del Abierto Británico Stewart Cink (69), Gary Woodland (69) y David Lingmerth, quien paso de estar cerca de la línea de corte a ser un contendiente por la victoria con una segunda ronda de 65 golpes.