El creador de "Los Soprano" dijo en el funeral de James Gandolfini que el actor le dio al personaje de Tony Soprano cualidades de "un niño triste, asombrado y confundido".

"Fuiste un buen chico", dijo David Chase el jueves durante la ceremonia en la Catedral de San Juan el Divino en Nueva York.

Como uno de los cuatro oradores en el funeral, Chase expresó sus palabras a Gandolfini con una carta escrita en tiempo presente. La viuda del actor, Deborah Lin Gandolfini, y dos amigos de la familia, fueron los otros oradores.

Chase recordó que Gandolfini una vez le dijo: "¿Sabes qué quiero ser? Un hombre. Eso es todo. Quiero ser un hombre". Dijo que se maravilló al escucharlo, pues Gandolfini representaba al hombre que tantos otros querían ser.

Paradójicamente, Chase dijo que siempre le pareció ver en el actor a un niño pequeño.

"Un niño triste, asombrado y confundido", manifestó. "Se te veía en los ojos. Por eso fuiste un gran actor".

Gandolfini, más conocido por su papel del jefe de la mafia Tony Soprano en la serie de HBO, murió de un ataque al corazón la semana pasada durante unas vacaciones con su hijo en Italia. Tenía 51 años.

Celebridades y colegas se encontraban entre el público junto con admiradores que querían rendir honor al trabajo del actor.

De "Los Soprano" estuvieron Edie Falco, Joe Pantoliano, Dominic Chianese, Steve Schirripa, Aida Turturro, Vincent Curatola, Tony Sirico, Lorraine Bracco y Michael Imperioli. Otro colega de Gandolfini, Steve Buscemi, charló en la entrada de la iglesia con el comediante y presentador Dick Cavett antes de que comenzara la ceremonia.

Asistieron también otros integrantes de la comunidad histriónica como Julianna Margulies, Alec Baldwin, Chris Noth, Marcia Gay Harden y Steve Carell. El gobernador de Nueva Jersey Chris Christie estuvo presente igualmente.

Unos 1.500 asientos se habían preparado en la enorme catedral. La familia realizó un velorio privado el miércoles en Nueva Jersey.

Los teatros de Broadway rindieron homenaje a Gandolfini atenuando las luces sus marquesinas el miércoles por la noche. Gandolfini fue nominado a un Premio Tony en 2009 por su papel en "God of Carnage".

Susan Aston, quien trabajó por años con Gandolfini como entrenadora de diálogos, habló de cuán en serio el actor se tomaba su oficio.

"Trabaja duro", dijo Aston. "Tenía disciplina. Estudiaba sus papeles y hacía la tarea". Pero cuando se apagaban las cámaras, su trabajo era el de un acto de fe que lo llevaba a lugares inexplorados, agregó.

El acento de Nueva Jersey podía escucharse entre las personas que esperaban afuera de la iglesia para entrar. Unos pocos hablaban en italiano.

"Soy un admirador", dijo Saul Stein, de 60 años, de Harlem. "Vine hoy a rendir respeto porque él es un personaje con el que me identifico, un hombre de familia".

Un encuentro casual con Gandolfini fue suficiente para que Robin Eckstein asistiera al funeral.

"Tenía amigos que trabajaban con él", dijo la mujer. "Tuve el placer de verlo algunas veces y fue tan agradable. Tan cálido ... Tan pronto sabía que uno era amigo de un amigo uno era su amigo también. Lo extrañaremos. Falté a una reunión de trabajo hoy; dije que tenía que ir a un funeral".

Mientras tanto, al otro lado de la avenida Amsterdam, en la ventana de un bar se podía ver una gran fotografía de Gandolfini acompañada por un letrero escrito a mano que decía simplemente "gracias".

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Bethan McKernan, corresponsal de AP, contribuyó con este despacho.