El festival británico de Glastonbury, que en esta edición trae como principal novedad la actuación inédita de los Rolling Stones, arranca hoy con las entradas agotadas para un cartel que incluye además a los Mumford & Sons y los Artic Monkeys.

El evento, que se prolongará hasta el próximo domingo 30 en la localidad inglesa de Somerset, llega después del paréntesis del año pasado por los Juegos Olímpicos entre una gran expectación, con las 135.000 entradas disponibles agotadas apenas dos horas después de salir a la venta en octubre.

Por delante esperan cinco días de música que se abrirán hoy con la actuación de grupos de música folk y otras bandas menores que tendrán como misión calentar motores de cara al fin de semana, cuando llegarán los platos fuerte de Glastonbury.

Artic Monkeys y la cantante Eliza Doolitle, que comparte escenario con el dúo electrónico Disclossure, serán los protagonistas del viernes, que precede a un día histórico para este festival con más de cuarenta años de historia.

Los Rolling Stones debutarán el sábado sobre el escenario de Somerset, uno de los pocos que les faltaba por conquistar en una dilatada carrera que no presenta atisbos de frenada pese a la edad de sus componentes, cercanos a la setentena.

El anuncio de su incorporación, realizado después de que Ronnie Wood convenciera al resto del grupo, tomó por sorpresa a los seguidores de la veterana banda, que en otoño publicó el disco recopilatorio "GRRR!", al que siguió una minigira de cuatro conciertos en Londres y Nueva York a finales de año.

Los Stones pasarán por Glastonbury antes de protagonizar un esperado regreso los días 6 y 13 de julio al londinense Hyde Park, donde no tocan desde 1969, una cita en la que tendrán de teloneros a The Vaccines.

Elvis Costello también subirá al escenario de Glastonbury el sábado, antes de dar paso el domingo a los Mumford & Sons, flamantes ganadores del premio al mejor grupo en los Brit Awards, el premio más importante de la música en el Reino Unido.

El cuarteto de folk rock británico, que sabe lo que es agotar las entradas en sus giras individuales, promete cerrar con su vibrante directo una de las ediciones más esperadas de Glastonbury, considerado uno de los mejores festivales del mundo.