Por 50 dólares uno podía ver la muy esperada película de zombis de Brad Pitt "World War Z" antes que todos los demás, recibir unos lentes 3D que luego podía llevarse a casa, rosetas de maíz, refrescos, un afiche, el DVD (cuando salga a la venta) y una cena íntima con Brad.

Bueno... lo de la cena con Brad es broma.

Pero cientos de personas sí pagaron los 50 dólares por el resto del paquete la semana pasada en un experimento de mercadeo a pequeña escala que se realizó en cinco cines y que el estudio Paramount Pictures dice que funcionó bien. Mientras se comenta que los precios de los boletos de cine subirán hasta la estratósfera, ¿es esto un presagio de lo que nos depara el futuro?

Antes de que te rías, vale la pena destacar que los boletos premium se ven por todas partes: en los teatros de Broadway uno puede sentarse en la segunda fila para ver a Tom Hanks en "Lucky Guy" por 300 dólares. En los conciertos se puede pagar más de 1.000 dólares para ver a, por ejemplo, los Rolling Stones con un paquete VIP. En el estadio de los Yanquis, un asiento en la sección Legends puede costar más de 1.000 dólares por partido, pero las personas con pases para la temporada también pueden ver gratis los entrenamientos de pretemporada.

Aún así, la idea de 50 dólares por ver una película impresiona a mucha gente.

"Es lo más loco que he escuchado", dijo Dillon Mahoney, de 19 años, un estudiante de la Universidad de Pensilvania, formado para entrar a una función regular de "World War Z". "¡Me cuesta trabajo pagar 50 dólares para un partido de los Filis!".

"Es mi cena", dijo otra cinéfila de Filadelfia, Cheyanne Farmer, de 15 años. "Es lo que recibo ... para todo el mes", agregó Rahyaan Hall.

Pero en Nueva York, un admirador hizo un cálculo rápido y consideró que el precio era razonable. "Con el DVD y todas las cosas que mencionan, probablemente suma 50 dólares", dio Alex Leighton, de 24 años, quien acababa de comprar boletos para "World War Z". "Obtienes más que la película".

Eso es lo que Paramount quiere demostrar.

"Esto se terminó convirtiendo en una noticia que no representaba lo que era la oferta", dijo Megan Colligan, presidenta de distribución y mercadeo doméstico. "Esta gente se comprometió con nosotros y nosotros les dimos una gran experiencia".

Esa experiencia, que se realizó para sólo una función en cada uno de los cinco cines que participaron, incluyó no sólo ver la película dos días antes que el resto del público y los artículos extra, sino que los compradores del "mega boleto" también podían invitar amigos a precio regular y tenían toda una atmósfera de fiesta, con DJ incluido y lugares para tomarse fotos.

Colligan dijo que cuatro de los cines, con un promedio de 250 butacas, agotaron sus entradas y uno se llenó al 80%. La ejecutiva no fue más específica sobre sus ingresos, pero dijo que "fue una experiencia positiva y divertida para todos".

La oferta quizá hubiera pasado desapercibida de no ser por el momento en el que se planteó: días después de que los pesos pesados de Hollywood Steven Spielberg y George Lucas, durante una presentación en la Universidad del Sur de California, dijeran sus predicciones sobre los precios del cine. Lucas estimó que los boletos terminarán costando "50, quizá 100 o 150 dólares". Spielberg dijo que se podrían establecer precios dependiendo del presupuesto de cada película: el próximo "Iron Man" costaría 25 dólares pero el próximo "Lincoln" sólo siete.

En cuanto a la vialidad de estas predicciones Tom Adams, analista y director de medios estadounidenses para IHS Electronics & Media, cree que las de Lucas no son tan factibles. "No veo qué se podría agregar a la experiencia para que valga eso", dijo.

Pero los precios diferenciados suenan más realistas. "Es raro que en una industria todo cueste lo mismo sin importar qué tan popular sea", señaló. "Creo que si los consumidores son listos se pueden dar cuenta de que 'Avatar' cuesta mucho más que una comedia romántica. Y con las películas en 3D vemos esa flexibilidad de precios".

Colligan dijo que el experimento de Paramount no es como las predicciones de Lucas, sino que responde a la necesidad de encontrar nuevas formas de vender películas en el cine y en casa.

"Es parte de arriesgarse y desarrollar nuevas estrategias para hacer negocios", dijo. "No puedes hacer lo que hacías hace 10 años y tener los mismos resultados".

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Keith Collins reportó desde Filadelfia.