Senegal espera con grandes expectativas la visita del presidente estadounidense, Barack Obama, que a partir de mañana realizará una gira africana que también le llevará a Sudáfrica y Tanzania.

Al comenzar en Dakar su segundo viaje africano desde que llegó a la Casa Blanca, Obama sigue los pasos de sus antecesores, George W. Bush y Bill Clinton, quienes también viajaron a Senegal durante su mandato.

"El viaje de Obama coloca a Senegal como líder democrático africano", opinó el embajador estadounidense en Senegal, Lewis Luckens, en una rueda de prensa ofrecida la semana pasada en Dakar.

"Esta visita va a confirmar la solidez de nuestra asociación y va a promover la cooperación permanente, a favor del crecimiento económico y de las reformas del mercado", dijo el diplomático.

Obama, que permanecerá en territorio senegalés desde mañana hasta el próximo viernes, 28 de junio, viajará acompañado por su esposa Michelle y una delegación de secretarios de Estado y altos cargos estatales.

El mandatario de EEUU se reunirá el próximo jueves por la mañana con su colega senegalés, Macky Sall, tras lo cual ambos ofrecerán una conferencia de prensa conjunta.

Obama participará en un acto en el Tribunal Supremo y se trasladará posteriormente a la isla de Gorée, patrimonio mundial de la Unesco y punto de salida de millones de esclavos deportados hacia América y el Caribe entre los siglos XVI y XIX.

Barack y Michelle Obama serán los invitados ese noche a una cena de gala ofrecida por Sall y su esposa en el Palacio Presidencial.

La agenda de Obama incluye una reunión con líderes civiles senegaleses y un encuentro sobre la seguridad alimentaria en África.

El primer ministro senegalés, Abdoul Mbaye, consideró que la visita del mandatario estadounidense convertirá a Senegal "en el centro del mundo" por unos días.

En una entrevista publicada esta semana por el diario privado "L'Observateur", Mbaye consideró que la presencia del inquilino de la Casa Blanca servirá para crear "una estrecha relación" con su homólogo senegalés, quien ha pedido una bienvenida de excepción para Obama.

Pero la visita de Obama no está exenta de críticas. Mientras algunos sectores protestan por las fuertes medidas de seguridad puestas en marcha una semana antes de su llegada a Dakar, otros consideran que no tendrá efecto alguno en el país.

"Los estadounidenses nunca han hecho algo concreto, y no lo harán, por el desarrollo de Senegal. El desarrollo de China lo han conseguido los chinos; el de Japón, los japoneses; igual que los ghaneses están haciendo por su propio desarrollo", comentó el diputado independiente El Hadj Diouf.

Tras Senegal, Obama -cuyo padre era natural de Kenia- se dirigirá el viernes 28 por la tarde a Sudáfrica, donde está previsto que al día siguiente se reúna con su homólogo sudafricano, Jacob Zuma, durante su estancia en Pretoria y Johannesburgo.

El primer presidente negro de EEUU podría reunirse al primer presidente negro de Sudáfrica, Nelson Mandela, que se encuentra en estado crítico en un hospital de Pretoria, aunque esa visita dependerá de los deseos de la familia del icono de la lucha contra el régimen racista del "apartheid".

El domingo, 30 de junio, en Ciudad del Cabo, Obama viajará a la cercana Isla de Robben, donde Mandela estuvo preso durante 18 años, para "rendir tributo a su extraordinario sacrificio", según la Casa Blanca.

Después acudirá a un centro comunitario en compañía del arzobispo Desmond Tutu, premio Nobel de la Paz, al igual que Obama y Mandela.

El lunes, 1 de julio, Obama se reunirá en la capital económica de Tanzania, Dar es Salaam, con el presidente tanzano, Jakaya Kikwete, y participará en una mesa redonda con destacados empresarios, antes de concluir el día en una cena ofrecida por mandatario tanzano.

El martes, día 2, Obama cerrará su gira africana con una visita a la Embajada de EEUU en Dar es Salaam, escenario de un atentado en agosto de 1998 que causó 11 muertos y 72 heridos, y a una planta eléctrica.

HASH(0x9794168)

Saliou Traoré