El pintor inglés L. S. Lowry (1887-1976), conocido por sus obras sobre la revolución industrial del Reino Unido, es homenajeado en una retrospectiva en la londinense Tate Britain presentada hoy a los medios.

Bajo el título "Lowry y la pintura de la vida moderna", la Tate recopila 90 trabajos del pintor en una gran exposición hasta el 20 de octubre que supone la primera retrospectiva del artista en un centro público de Londres desde su muerte.

La carrera de Lowry es destacada, subrayan los responsables de la muestra, porque reconoció el valor que la revolución industrial tuvo a la hora de cambiar el mundo y porque convirtió ese aspecto en el tema central de su trabajo.

Nacido en la ciudad inglesa de Stretford, el artista vivió los últimos años del boom industrial británico, que marcaron para siempre el paisaje de muchas grandes ciudades como muestra su conocida obra "The Pond", ejecutada en 1950 y que se convierte en el emblema de esta exposición.

En su educación artística influyeron principalmente los impresionistas franceses de finales del siglo XIX y de principios del XX, obsesionados por mantener vivo su arte a través de la conexión con las grandes ciudades.

Vincent van Gogh, Camille Pisarro, Georges Seurat, Maurice Utrillo y su mentor en la escuela de arte de Manchester, el impresionista francés Adolphe Valette, están también presentes en este recorrido por los intereses urbanos de Lowry.

Además de las panorámicas industriales recogidas en el grupo "Paisajes industriales", la exposición reserva un espacio destacado para otro de los objetivos del pintor en los años 60: reflejar los rituales públicos de la clase obrera tales como ir a partidos de fútbol, manifestarse o ir a trabajar a fábricas.