El veterano entrenador de los Spurs de San Antonio, Gregg Popovich, demostró su deportividad al admitir tras la derrota sufrida por los suyos ante los Heat de Miami (95-99) en el séptimo partido de las Finales de la NBA que había ganado el mejor equipo, pese a la gran serie que ellos habían disputado.

"Ha sido una gran serie y todos estamos de acuerdo en eso", declaró Popovich. "No sé si la palabra 'disfrutar' es la correcta, pero con toda sinceridad, y aun en la derrota, me siento muy orgulloso de mi equipo".

Popovich dijo que tenían que poner las cosas en perspectiva para valorar lo que habían conseguido, pese a quedarse sin el título.

"Empiezo a disfrutar lo que el grupo ya ha conseguido cuando miro atrás", subrayó Popovich. "Ahora lo que necesitamos es ponerlo todo en perspectiva. No es agradable perder, pero lo hicimos ante el mejor equipo y puedes vivir con esa realidad porque tienes la conciencia tranquila por haber dado lo mejor, y pienso que lo hicimos".

Popovich, que al concluir el partido fue el primero que en el campo abrazó y felicito a los jugadores de los Heat, durante la rueda de prensa tuvo la misma deferencia para toda la franquicia de Miami.

"Quiero felicitar al Heat por otro título de la NBA. Al señor (Mickey) Arison, a Pat Riley, a Erik (Spoelstra), al equipo. Todos merecen las felicitaciones. Hicieron un gran trabajo y estoy feliz por ellos", subrayó Popovich. "Por nuestra parte, amo a mis muchachos. Lo que ellos lograron este año fue algo que nadie esperaba. Pero ellos mostraron gran fuerza mental. No podría sentirme más orgulloso de ellos".

Sin embargo, Popovich perdió la compostura y respondió prácticamente con monosílabos cuando llegaron las preguntas incómodas tras el partido.

Como la relacionada con el rumor de que Danny Green, que no tuvo su mejor noche al aportar sólo cinco puntos (1-12, 1-5, 2-2), estaría enfermo, debido al clima húmedo de Miami, así como con su decisión de mantener sentado al base francés Tony Parker, con 24 segundos por jugar y cuatro puntos de desventaja.

Del asunto de Green, Popovich se limitó a decir: "No sé nada de eso".

Más duro y seco estuvo en la respuesta relacionada con Parker, al recordar que él es el entrenador: "Porque lo decidí yo".

Por su parte, Parker apoyó la decisión de Popovich al admitir que en el campo tenían que estar los mejores tiradores a canasta y él no había tenido la mejor noche.

"Estábamos cuatro puntos por debajo y había que poner a los mejores tiradores en la cancha. Siempre confío en el juicio y las decisiones de Pop", respondió de forma diplomática el jugador francés, que aportó sólo 10 puntos (3-12, 0-0, 4-4). "Hicimos lo mejor para el equipo".

El alero Kawhi Leonard, la gran esperanza de los Spurs, que a sus 21 años mostró todo su potencial de gran jugador, admitió como el resto de sus compañeros lo duro que significa estar tan cerca y perder el campeonato en un séptimo partido.

"Es duro, sobre todo sabiendo que lo hemos dejado todo sobre el campo y tuvimos todas las posibilidades de ganar, inclusive antes del séptimo partido", valoró Leonard, que aportó un doble-doble de (19 puntos y 16 rebotes). "Lo único que podemos ahora es pasar la página y mirar hacia adelante, para tratar de regresar a este punto el próximo año".

El veterano ala-pívot Tim Duncan, que al igual que el escolta argentino Manu Ginóbili no tiene claro cual será su futuro dentro del equipo, también reconoció que los bicampeones ganaron con todo merecimiento.

"Hay que darle crédito a los Heat de Miami. LeBron (James) estuvo increíble. Dwyane (Wade) muy bien. Pienso que encontraron el camino que les llevó al triunfo", señaló Duncan. "Nos mantuvimos en el partido y nos dimos las oportunidades para ganarlo, pero no llegamos al final".