Jon Stewart se presentó en el programa satírico más popular de la televisión egipcia, creado a partir de su programa "The Daily Show".

Stewart llegó al plató con una capucha negra y fue presentado por el conductor Bassem Youssef como un espía extranjero capturado.

Stewart, con una barba desaliñada, habló brevemente en árabe mientas el público del estudio lo ovacionó.

"Por favor no se levanten, soy un hombre sencillo al que no le gusta que hagan escándalo por él", dio en árabe provocando risas entre los asistentes.

Youssef ha sido interrogado por fiscales quienes lo acusan de blasfemia y de insultar al presidente.

"La sátira es una ley establecida, si tu régimen no es suficientemente fuerte para soportar un chiste entonces no es un régimen", dijo Stewart a Youssef.

El episodio del viernes fue grabado en la semana, cuando Stewart estuvo de visita en el país.