Pocas semanas después de la victoria electoral de Mahmud Ahmadinejad en 2005, el principal negociador nuclear de Irán, Hasan Rowhani, renunció al cargo tras varias caldeadas reuniones con el nuevo presidente.

La decisión cementó la reputación de Rowhani como un moderado que rechazaba el combativo enfoque de Ahmadinejad en los temas internacionales, para favorecer la matizada filosofía del principal rival político de Ahmadinejad, el ex presidente Akbar Hashemi Rafsanjani.

Los guardianes electorales iraníes prohibieron a Rafsanjani participar en las elecciones presidenciales del viernes. Pero para muchos reformistas y liberales del país, Rowhani, de 64 años, es parcialmente una imagen de Rafsanjani al reflejar la perspectiva de que Irán puede mantener su programa nuclear y aliviar las tensiones con Occidente a la vez.

En los conteos de votos a primeras horas del sábado Rowhani tenía una ventaja amplia.

"Rafsanjani era realmente la única opción para impulsar a los reformistas", dijo Rasool Nafisi, analista de asuntos iraníes en la Universidad Strayer en Virginia. "Rowhani recibió ese apoyo porque se le considera un hombre cercano a Rafsanjani, y votar por Rowhani es votar por Rafsanjani".

Esta profunda relación entre los dos hombres pudiera dar a una potencial presidencia de Rowhani una naturaleza doble: Rowhani en calidad de figura pública y Rafsanjani tras bambalinas como el poderoso padrino y protector.

Aunque todas las políticas importantes como el programa nuclear, están dirigidas por los clérigos, la alianza con Rafsanjani puede dar a Rowhani más espacio para imponer su sello en las tácticas de negociación de Irán con las potencias mundiales después que cuatro rondas de negociaciones el año pasado no lograron ningún avance significativo.

En los actos de campaña, Rowhani ha prometido buscar una "interacción constructiva con el mundo" que incluya esfuerzos por aliviar las preocupaciones occidentales sobre el programa de Irán y conseguir que se levanten las sanciones internacionales que tanto han afectado a la economía. Occidente y sus aliados temen que Irán trata de desarrollar armas nucleares. Autoridades iraníes, entre ellos el propio Rowhani, insisten en que el país sólo trata de tener reactores nucleares para aplicaciones de energía y medicina.

"No permitiremos que los últimos ocho años se prolonguen", expresó Rowhani a una animada audiencia la semana pasada en una clara referencia a los mandatos consecutivos de Ahmadinejad. "Impusieron sanciones al país. Y aun sí, están orgullosos de eso. Buscaré una política de reconciliación y paz. También nos reconciliaremos con el mundo".

Rowhani — el único clérigo entre los seis candidatos presidenciales — comenzó los estudios religiosos cuando era un adolescente. Pronto se estableció como un opositor abierto al sha, respaldado por Occidente, y viajó con frecuencia para participar en discursos y sermones contra la monarquía que llamaron la atención del ayatolá Ruhollah Jomeini, el futuro líder de la revolución islámica de 1979.

Rowhani se graduó de Derecho en la Universidad de Teherán en 1972. Entonces se fue a estudiar una maestría en Asuntos Jurídicos en la Universidad Glasgow Caledonian, según su biografía de campaña.

Mientras vivía fuera de Irán, las fuerzas que terminarían impulsando a la revolución subieron de tono. Rowhani regresó al país y arreció sus críticas contra el sha, pero huyó para que no lo arrestaran. Entonces se unió a Jomeini, que entonces estaba exiliado en Francia, y al resto de su círculo íntimo, entre ellos Rafsanjani.

Después de la revolución, Rowhani ocupó varios cargos importantes, como la reorganización de las fuerzas armadas, servir en el nuevo parlamento y supervisar la televisión estatal, que se convirtió en un medio vital para Jomeini.

Fortaleció sus lazos con Rafsanjani durante la guerra con Irak de 1980-1988 y, después, cuando fungió como asesor de seguridad nacional en los periodos de 1989-1997. Rowhani continuó su función con el presidente reformista Mohamad Jatami, quien también designó a Rowhani como el primer enviado para temas nucleares del país.

Rowhani se encargó de la cartera nuclear en 2003, un año después de que el programa nuclear de Irán saliera a la luz. Irán suspendió después temporalmente todas las actividades relacionadas al enriquecimiento de uranio para evitar posibles sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Ahmadinejad se opuso fervientemente a hacer concesiones de ese tipo. También tuvo fricciones con Rowhani, quien respaldó a su mentor Rafsanjani contra Ahmadinejad en las elecciones de 2005.

Rowhani renunció como negociador nuclear y como jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional luego de algunas ásperas reuniones postelectorales con Ahmadinejad.

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Murphy reportó desde Dubai.